Entrevista a David Boscá de Un Creativo en Japón

David Boscá es 'un creativo en Japón'
David Boscá es ‘un creativo en Japón’

En la entrada de hoy quería hablar de un expatriado que tiene uno de los blogs más interesantes que he leído sobre Japón, y amablemente me dio esta entrevista. David Boscá es licenciado en Comunicación Audiovisual y por cosas del destino terminó haciendo familia y vida en territorio nipón. Hoy David comparte su experiencia con este blog:

Sergio Andrés (ML): ¿En que trabajabas en España y a que te dedicas ahora en Japón?

David Boscá (UCJ): En España trabajaba en el sector audiovisual (operador de cámara, realizador, editor, fotógrafo) en diferentes empresas o televisiones. En Japón tengo varios trabajos. El principal es de coordinador (y profesor) de profesores extranjeros en una importante empresa japonesa que tiene una ramificación con escuelas de inglés infantiles. Además localizo videojuegos al castellano de forma esporádica (cuando me llega un proyecto). Por último, el blog/canal de Youtube, que no es un trabajo propiamente dicho, pero lo doy la misma importancia.

ML: ¿Cuando supiste que te gustaba Japón y que querías quedarte a vivir allí?

UCJ: No recuerdo exactamente cual fue el momento de mi vida en el que decidí que quería vivir aquí, pero imagino que en los últimos años del colegio, principio del instituto. Sin duda influenciado por tantos productos que nos llegaban desde Japón: dibujos animados, videojuegos, cómics, juguetes… Nunca me propuse venir aquí para vivir de forma permanente, simplemente quería quedarme el tiempo suficiente para empaparme de esta cultura.

ML: ¿Que echas de menos de tu país de origen?

UCJ: La verdad es que soy una persona bastante desarraigada y que me adapto fácilmente. Por supuesto echo de menos a familiares y amigos, más allá de esto, alguna comida puntual o la vida al aire libre, por decirlo de alguna forma. El comer o tomar un café en una terracita bajo el sol. Aquí hay pocas terrazas y el sol calienta menos…

ML: ¿Que es lo que más te gusta de Japón?

UCJ: Lo que más me gusta de Japón es que es un país que vive y deja vivir, aquí la gente vive su vida e intenta no molestar a los demás. Se vive muy tranquilo y con menos preocupaciones que en otros países. Por supuesto, no me olvido de la baja tasa de desempleo y de que puedo disfrutar de mi hobby intensamente (los videojuegos).

ML: ¿Que no te gusta de Japón?

UCJ: No me gusta de Japón el racismo burocrático, las dificultades que nos ponen a los extranjeros que vivimos aquí, el hecho de ser tratado diferente y ser considerado un eterno turista, que me respondan en inglés cuando yo pregunto en japonés y por supuesto, no me gusta como funciona la sanidad aquí. Podría seguir, pero en todas partes cuecen habas…

ML: ¿Es fácil aprender japonés?

UCJ: Aprender a hablar japonés es relativamente sencillo para un hispano. Requiere de esfuerzo y dedicación pero es muy viable. Leer y escribir requiere de muchos años de estudio.

ML: ¿Que fue lo más difícil al llegar a Japón?

UCJ: Los tres primeros meses que pasé en Tokio fueron durillos pero más por no tener papeles para residir legalmente que por otra cosa. Una vez aquí con mi mujer, todo ha sido más fácil, ya que ella se encarga de lo burocrático. Por lo demás, como te dije antes, me adapto rápido y no miro hacia atrás.

ML: La imagen que tenemos muchos occidentales sobre los países de Asia (en especial Japón) es que son muy educados y ‘honorables’. ¿Que tan cierto es esto?

UCJ: Me da la sensación que lo del honor es algo que queda ya anclado en el pasado. Por supuesto que quedan japoneses “honorables” pero los tiempos cambian. El respeto es algo fundamental en esta sociedad.

ML: Muchas personas personas ven con recelo las relaciones internacionales por las diferencias culturales. Desde tu perspectiva ¿son justificadas esas posiciones?

UCJ: Si te soy sincero, en mi caso no noto prácticamente diferencia. Igual mi mujer es poco japonesa o yo soy poco español. O ambos casos (risas). Sí que me llama la atención el poco contacto que tienen las familias en Japón (padres, abuelos, hermanos…).

ML: Cambiando un poco el tema, ¿Cuales son tus animes y mangas favoritos?

UCJ: Es una pregunta difícil. Te contesto con lo que me viene ahora a la cabeza pero la lista sería innumerable. En cuanto a manga, Doctor Slump, Ranma 1/2, Monster, Uzumaki, Survivor (de Takao Saito), Aula a la deriva… Hace unos días terminé Vinland Saga y me gustó muchísimo. Anime me quedo con los primeros trabajos de Miyazaki, Sherlock Holmes, Conan el niño del futuro y películas como Castillo en el cielo o Nausicaa. También me gusta mucho Lupin III y bueno, podría seguir con cientos más…

ML: Ya que eres un apasionado de los videojuegos. ¿Prefieres los juegos retro o los juegos modernos?

UCJ: El año de salida da igual si el juego es bueno. Ocurre lo mismo con una película, un libro o cualquier otra expresión artística. Ahora bien, creo que los juegos de antes ofrecen un mayor reto, en general.

ML: Nuevamente con los juegos retro ¿Cuales son tus consolas favoritas?

UCJ: Me gustan MUCHAS consolas (risas) pero sí tengo que elegir me quedo con Nintendo Famicom (NES), Game Boy, Sega Megadrive, Super Famicom (SNES), Playstation y Saturn. Mención especial para Neo-Geo ¡Y me duele dejarme muchas otras!

ML: ¿Que piensas de la nueva generación de videojuegos?

UCJ: La veo en plena forma. Es verdad que está última generación de consolas ha llegado bastante descafeinada y que el factor sorpresa o de fascinación se ha perdido en comparación a los avances de antaño pero el grado de inmersión que producen los juegos de ahora es impresionante. Por otra parte, se ha abierto un camino para los desarrolladores independientes y eso es algo muy positivo.

ML: ¿Que crees que podemos aprender los hispanos sobre los japoneses?

UCJ: Nosotros podemos aprender de ellos el respeto hacia los demás, el orden, la forma de enfocar los tiempos de crisis, la manera de tratar al cliente, el auto-control (aunque esto puede derivar en trágicas consecuencias).

ML: Ahora lo contrario, ¿Que pueden aprender los japoneses de los hispanos?

UCJ: Les vendría muy bien un poco del carácter latino, la habilidad para improvisar, la valentía para enfrentarse a los problemas, el ser directo con la persona que tienes en frente.

ML: Has escrito sobre tus vivencias en Tokio y Osaka. ¿Que piensas de Kobe, tu actual ciudad de residencia?

UCJ: De Kobe me gusta la tranquilidad y el hecho de estar cerca de otras grandes ciudades como Osaka, Kioto o Nara.

ML: Si pudieras recomendar algunos sitios para un viaje corto a Japón ¿cuales serían?

UCJ: Cada persona tiene diferentes intereses cuando viaja. Hay quien viaja para disfrutar de una oferta de ocio, para ir de compras, de tours gastronómicos. Hay quien viaja para estar en contacto con la naturaleza, con la tradición. Hay quien le gusta los videojuegos, la moda, el deporte, la música… Es difícil recomendar algo que se adapte a todos los viajeros. También depende mucho del tiempo que se tenga disponible; no se puede planificar igual un viaje de 10 días o uno de 30. Yo considero que para viajar a Japón hay que tener al menos 10 días para disfrutar del viaje. En mi opinión, salvo que se tenga en mente viajar de nuevo, hay que visitar Tokio, Kioto, Osaka y Nara. Estas ciudades para mi son fundamentales. Luego se pueden ir añadiendo destinos si hay tiempo extra, pero estos destinos no te los puedes perder.

ML: ¿Que falsas creencias crees que deberían dejar aquellas personas que leen esta entrevista y piensan en irse a Japón?

UCJ: Hace un tiempo redacté un post en mi blog donde precisamente hablaba sobre el tema de los prejuicios y falsas creencias. Recomiendo su lectura a todo el que tenga interés en conocer mi opinión. (Hacer clic aquí)

ML: ¿Que aconsejas a quienes se quieren aventurar e irse a vivir a Japón?

UCJ: Tanto a unos como a otros les recomiendo visitar mi blog y canal de Youtube (risas) seguro que encontrarán información que les puede ser útil. A los que quieran vivir aquí, que estudien mucho y ahorren todo el dinero que puedan.

ML: Los blogueros tenemos nuestras páginas por razones diferentes, y después de mucho tiempo se puede perder el norte. ¿Que te motiva a seguir actualizando tu blog y a seguir sacando videos?

UCJ:  El blog nació para obligarme a estar al tanto de lo que sucedía a mi alrededor, para obligarme a prestar atención y tomar nota de las experiencias que iba viviendo. El primer destinatario del blog soy yo, esto es algo que hago para mí. Ocurre lo mismo con los vídeos. Estudié Comunicación Audiovisual y como comenté antes, aquí me dedico profesionalmente a otros asuntos, y el blog es lo que me permite seguir vinculado al audiovisual, no perder el pulso, vamos. Por otra parte, y no menos importante esta el hecho de compartir a gente que le interesa lo mismo que a mí. Antes de venir a Japón muchos blogs me fueron de mucha ayuda y esta es mi forma de aportar mi granito de arena. Por otra parte, a día de hoy no conozco- igual los hay pero yo no lo conozco- a otro Youtuber/blogger que sea profesional del medio y comparta vídeos, por lo que me siento orgulloso de poder ofrecer un material que esté cerca de los contenidos que se puedan ver en televisión. El cariño y comentarios de la gente también ayudan mucho.

Antes de acabar con la entrada, agradezco a David por su tiempo para responder estas preguntas, y aprovecho para invitarlos a visitar su sitio web (www.creativoenjapon.com) y su canal en Youtube. Pongo también uno de sus videos sobre una de mis consolas favoritas: la Gameboy de Nintendo.

안녕 아녕! 😉

Mis blogs preferidos por categorías

principales-blogs

No soy amante de los celulares, pero me gusta informarme. Desde hace años leo varios blogs sobre temáticas que me interesan. En esta entrada busco mostrar algunos de los que más me gustan.

Música

Musimales (www.musimales.com): Un grupo de blogueros escribimos reseñas musicales de nuestros álbumes o artistas preferidos. He escrito alguna que otra entrada interesante, como la entrevista a Hernán Fortuna, vocalista de Templo, y largas historias sobre el rock de los años ochenta.

Guitarristas (www.guitarristas.info): Es un portal web dedicado a los guitarristas y conducido por guitarristas. Tiene diferentes secciones de lo más interesantes, como historias de guitarristas, tutoriales y cosejos de guitarra. Recomiendo revisar el foro.

Hispasonic (www.hispasonic.com): Si te gusta leer sobre producción musical, este puede ser tu sitio. Al igual que Guitarristas, tiene sección de noticias, tutoriales y consejos. Funciona con la misma cuenta de Guitarristas (Arriba).

Economía/Liberalismo

Mises Hispano (www.miseshispano.org): El nombre de Ludwig Von Mises queda bien representado en este sitio web. Se analizan temas de sociedad, política y economía desde el enfoque liberal, especialmente el de la Escuela Austriaca.

El Replicador Liberal (www.elreplicadorliberal.com): Este blog es una buena defensa del liberalismo político y económico (especialmente el minarquismo). Se analizan temás complejos y sin temor a herir susceptibilidades, el autor denuncia el estatismo en España, y como no, también presente en otras partes del mundo.

Juan Ramón Rallo (www.juanramonrallo.com): El espacio web del profesor Rallo analiza temas económicos desde una perspectiva crítica. Este joven economista español se ha hecho buena fama entre los círculos liberales, y es una de las caras más reconocidas entre los economistas austriacos de habla hispana.

Corea

El Diario de Corea del Norte (eldiariodecoreadelnorte.blogspot.com): La dictadura de Kim Jong Un tiene un denunciante de habla hispana. Este blog de Gabriel Choi muestra las realidades no contadas de Corea del Norte en español.

Eurowon (www.eurowon.com): Un expatriado español en Corea nos muestra la cultura coreana desde un punto de vista crítico. Lectura recomendada: Entrevista a Felipe, autor de Eurowon.

Korea-Canada Blog 한캐 블로그 (Inglés, www.korcan50years.com): La comunidad de coreanos en Canadá es una de las minorías mayoritarias en ciudades como Toronto. Descubrí este blog hace poco, y es de especial mención el intento de sus autores por disfrutar de la cultura coreana lejos de Corea del Sur. Lectura recomendada: My Korean New Year in Toronto.

Expatriados

Un Friki en Japón (www.razienjapon.com): Raúl Vela vive el sueño de muchos fanáticos del país del sol naciente. Este expatriado español se fue a hacer suertes a Japón hace varios años, y desde su blog comenta sus experiencias. Lectura recomendada: Entrevista a Raúl Vela.

Historias de China (www.historiasdechina.com): Javier Telletxea Gago es el autor de este blog que nació en 2013. Se hace un ameno repaso por las tradiciones y cultura china desde la perspectiva de un occidental.

Un Creativo en Japón (www.creativoenjapon.com): David Boscá tiene uno de los blogs más interesantes sobre Japón. Muestra su opinión sobre la vida en Japón, así como un repaso por las diferentes áreas de la cultura japonesa. Además tiene un excelente videoblog, donde de paso comparte su pasión por los videojuegos retro. Muy pronto, entrevista a su autor.

Tecnología

Incognitosis (www.javipas.com): Javier Pastor es periodista informático para diversos portales web de tecnología. En su blog personal relata sus vivencias, y sus opiniones sobre productos tecnológicos de una forma amena. No está de más decir que trabajaba bajo el seudónimo de Picajoso, primer administrador de MuyLinux.

La Mirada del Replicante (www.lamiradadelreplicante.com): Aunque que no uso Linux desde hace varios meses, sigo con alguna regularidad las noticias de este mundo. Su autor Tannhausser habla sobre las diferentes noticias tecnológicas y culturales que rodea al mundo de Linux y el Software Libre.

¡Hasta una próxima entrada!

Sobre Facebook, Whatsapp y otras tonterías

El mal uso de la tecnología genera malos hábitos sociales
El mal uso de la tecnología genera malos hábitos sociales

La tecnología la conocí en la adolescencia. No tuvimos computador en mi casa hasta que tuve trece o catorce años. Por aquella época no necesitaba muchas distracciones y hoy sigo siendo igual de simple que en aquella época. Me gustan la música, los libros y dibujar. Por aquella época mi vida era muy tranquila. Lo mío no eran los deportes, pero me gustaban las personas. Como era tan callado, les analizaba y emitía mis propios juicios sobre su comportamiento. No era de montoneras y mis amigos de la infancia los cuento con los dedos de la mano.

Aún para aquella época en que la banda ancha era para chicos adinerados, se empezaban a generar esas interacciones a través de la tecnología. El Internet del laboratorio estudiantil era lento y muchos computadores corrían sistemas DOS y en el mejor de los casos Linux con la primitiva interfaz gráfica de KDE 3. Años más tarde, con la llegada de Windows XP, intercambiábamos videojuegos y pasé tardes enteras matando nazis y narcotraficantes virtuales. Parecía una materia, ya que después de un juego venía otro y otro más.

En mi último año de colegio conocí las redes sociales. Pronto aparecieron páginas como Sonico (un facebook versión latina que apenas usé) y el famosísimo Facebook. Luego conocí Twitter y poco más. Me parecía extraño eso de estar subiendo fotos a Internet para que otras personas las vieran. Mis compañeros de clase no se demoraron en adquirir esa nueva moda, hasta tal punto que vivían revisando su perfil cada vez que se sentaban delante de un computador. Después de eso vinieron los casi extintos teléfonos Blackberry de teclado QWERTY que permitían recibir correos, ingresar a Facebook, Twitter y PIN (Blackberry Messenger).

Mi mamá me hizo caer en cuenta de lo simple que soy, no por la humildad, sino porque no soy de modas y me gusta manejar bajo perfil. Dejé de publicar activamente en Facebook cuando me di cuenta de lo estéril que es. Agregamos extraños por motivos difíciles de explicar y damos “Me gusta” cada vez que hallamos algo interesante. Ojalá existiera un “No me gusta”, para mostrar el desagrado que me generan las tonterías de las personas.

Mención especial al grupo "Yo odio la Pseudociencia" por desenmascarar tanta tontería
Mención especial al grupo “Yo odio la Pseudociencia” por desenmascarar tanta tontería

Me gustan las personas, pero detesto las tonterías. Me fastidia cada vez que alguien escribe que está deprimido porque su novi(a) l(a) dejó. Me parece una franca tontería hacerlo saber a todo el mundo. Aprecio a mis amigos, pero a más de uno le diría: “Se que estás sufriendo, pero te pones pesado cada vez que rompes con alguien”. Fanáticos domingueros, los que suben fotos de rumbas con tragos y viejas, para luego poner cuando van a la Iglesia lo mucho que han aprendido de la bondad del Señor. Dicen que aman a Dios, pero aceptan que tienen relaciones pre o extra matrimoniales porque no son falsos, vaya descaro. No falta tampoco el mamerto digital, que comparte cuanto meme encuentra sobre lo malo de las trasnacionales, los cultivos genéticamente modificados, los niños raquíticos del África y las nobles ‘alternativas’ de gobiernos socialistas sociales como los del fallecido Hugo Chávez o del ex-presidente Lula Da Silva. Irónicamente comparten esas cosas desde costosos iPhones.

Por Whatsapp la situación mejora un poco ya que se limita a las conversaciones. Creo que es una manera barata de comunicarnos con otras personas mientras usamos nuestros teléfonos celulares, pero su uso es obsesivo para algunos. Me ha pasado que estoy hablando con alguien que se calla para revisar lo que otra persona le está escribiendo. He expuesto en cursos donde los estudiantes no suben la cabeza por mirar sus teléfonos. Y espero no se me malinterprete, me gusta mi antiguo celular Nokia C3, pero me molesta que empiece a vibrar y pitar cada vez que alguien me escribe. Lo peor es que no puedo alejarme de las redes sociales, porque el protocolo dice que con más redes sociales, tendremos más oportunidades laborales, y si no estás al menos en Facebook, no existes. Alejarme de las redes sociales me ha salido relativamente caro, teniendo en cuenta que sigo siendo estudiante, y que cualquier noticia de la Universidad se comparte en los muros de Facebook.

No me molesta la tecnología sino el mal uso que se le da. Charlamos con personas virtuales mientras compartimos una habitación con seres de carne y hueso. Compartimos en exceso nuestras vidas íntimas con fotos subidas de tono, y paseos por exóticos lugares por aparentar y generar envidia en los demás. Que miserables somos para preocuparnos en exceso por la vida social virtual. Nos sentimos mal cuando nos eliminan, y les escribimos buenos deseos en el día de su cumpleaños a tantas personas que no conocemos por caer bien. Ya no se hacen llamadas de felicitación, sino un saludo en el muro. Escribimos bellos mensajes de inspiración (para los demás, claro), y creemos que vamos a conquistar el mundo. Tan valientes en la red, y la mayoría unos pusilánimes en la vida real.

No odio Facebook, no odio Whatsapp. Las personas se pueden comunicar inclusive a grandes distancias (como los colombianos en el exterior), y pueden compartir con aquellos que guardan en sus corazones. Pero creo que muchos construyen una identidad virtual superficial solo para ocultar sus verdaderos conflictos. Lo dice quien ha sido partícipe de muchas de las cosas criticadas en este texto y no creo que valga la pena volver a esos pasos. Prefiero revisar el Facebook y no decir mucho, no dar tanto like a cuanta tontería aparezca, y limitarme a la información. Al fin y al cabo, si quiero expresarme, siempre lo puedo hacer en este espacio, y quienes me leen saben que no tengo pelos en la lengua, o mejor en los dedos para decir lo que pienso.

¿Para que estudiar Economía?

Bastiat define con certeza a los verdaderos economistas
Bastiat define con certeza a los verdaderos economistas

Las verdades como son. Cuando empecé a estudiar economía, lo hice porque deseaba estudiar una carrera universitaria y tener un cartón como el resto de mortales. Por aquellos días era un jovencito de diecisiete años que desconocía casi por completo el mundo de la política y tenía una mayor ignorancia sobre temas económicos. Permanecí en un velo de ignorancia durante la mayor parte de mi carrera universitaria, y cuando empecé a ser consciente del verdadero rol de los economistas en la sociedad, me di cuenta de cuan equivocado estaba sobre esta carrera.

No todos los economistas son iguales, y no todas las Universidades adhieren a las mismas ideas que expongo aquí. Desde primer semestre se nos enseña que somos científicos cuyo papel de alguna forma es modelar la sociedad. Se nos enseña a ser los economistas arrogantes que Hayek denuncia en su obra. Poseemos todo el conocimiento humano imaginable para construir complicados modelos matemáticos, y denunciamos con fuerza los modelos “neoliberales”.

Neoliberalismo es la palabra más horrenda del ámbito académico, y mis compañeros de clase y profesores la hacen todavía más odiosa cuando la mencionan. Los economistas son mamertos que pueden hacer gráficos. El libre mercado beneficia a los ricos, perjudica a los pobres y mantiene a los políticos en el poder. Ninguno hace el mínimo esfuerzo de contrastar aquello que repiten los políticos del POLO con la realidad. Compartimos imágenes por Facebook denunciando a Monsanto y charlamos con gran admiración sobre la obra de Piketty, Krugman o Stiglitz.

El Estado no debe ser paternalista, sino que “debe” proveer a las personas de medios para subsistir. Que afirmación más arrogante y contradictoria de los labios de un maestro. El libre mercado es sin lugar a ninguna duda el causante de los males que puede ser bien encausado por un funcionario estatal. Cuando resolvía los parciales siempre respondía a casi cualquier pregunta “El Estado debe…”, “La economía capitalista tiene este defecto…”. No me sorprende haber pasado con una alta calificación. Uno aprende a punta de prueba y error que si se quiere graduar, toca halagar al profesor o responder lo que a él o ella le gustaría escuchar.

El libre mercado es culpable de que las multinacionales nos estén arruinando. “La solución es cerrar nuestra economía, fortalecernos y luego abrirnos como lo hicieron los gringos” he escuchado de varios compañeros. Queridos colegas con buenas intenciones y pobre formación académica, ustedes deberían mirar los indicadores, estudios y contrastarlos con la realidad. Ni siquiera sugiero que lean a los austriacos: la mayor parte de los economistas del mainstream piensan que el comercio y la actividad privada es beneficiosa. Revistas como Portafolio -con las críticas que puedan recibir de los economistas liberales- da constantes consejos para pequeños empresarios, trabajadores y alabanzas al libre mercado. Aún Semana, una revista de corte progresista y estatista tiene sus momentos de iluminación en que le hacen guiños al capitalismo.

Dogmáticos e ignorantes nos volvemos si no leemos. Una compañera al charlar sobre las dificultades de algunos sectores económicos en Colombia me preguntó “¿Acaso tenemos que comprar afuera lo que producimos acá?”. Estaba sorprendido porque quien formulaba esa pregunta estaba en último semestre. Esta semana escuché extrañas afirmaciones de algunos estudiantes: “En Colombia preferimos lo de afuera porque es del extranjero y no nuestras marcas locales”. Acudiendo a mi natural flema contesté que no había conocido hasta ahora ninguna tienda nacional que hiciera buenos zapatos para mi talla. Encontré buenos zapatos en una tienda americana que hace sus zapatos en China.

Debe ser herencia de esa canción a la que le han dado tanto palo en El Siguiente Programa con justa razón. Que nadie se equivoque, me gusta ser colombiano porque nací aquí y esta es la tierra de mis ancestros, pero hallo detestable el nacionalismo. Los colombianos son buenos y los extranjeros malos; lo único que se nos queda es “a mí no me de trago extranjero, es caro y no sabe a bueno, a mí deme lo de mi tierra primero”. Los economistas que apenas si han leído un libro de economía, mal preparados se han encargado de exaltar el nacionalismo y de desdeñar lo extranjero.

Con lo dicho, no extraña que los economistas en Colombia quieran volverse funcionarios del Estado. ¿Donde más encontrarían un buen trabajo del que no les pudieran correr?, ¿donde más podrían manejar dinero ajeno que van a utilizar para sus pulcros modelos econométricos?. Si no hallan trabajo en la academia, buscarán presentar proyectos financiables con el dinero de los contribuyentes. ¿Estudiamos cinco años para hacer lo que cualquier otro individuo organizado y persistente pero sin formación universitaria puede hacer?. Con suerte un buen economista podría trabajar en cualquier empresa privada, aunque es poco probable que alguna vez llegue a poner en práctica las formalidades que aprendió en la Universidad.

Con todo, no quiero desanimar a nadie de estudiar esta carrera. ¿Acaso existe alguna profesión que no se vea influenciada por el juego de oferta y demanda?, ¿Puede el ingeniero crear una máquina que no crea que va a tener un usuario final?. La Economía es quizás la profesión más influyente de la humanidad y a la vez la menos valorada. Siempre habrá un mamerto que diga que los economistas nos han arruinado y quizás tenga razón. ¿No tienen acaso los  economistas el poder de generar ideas que en algún momento se materializarán? No creo Marx haya alguna vez imaginado que el terrible papel que jugaría el desarrollo del Socialismo en la historia del Siglo XX, ni las implicaciones que sigue teniendo en el ideario popular.

¿Para que estudiar Economía? para poder derrumbar los mitos del colectivismo y fortalecer las bases de la libertad. Quien desee estudiar Economía debería entender que nadie, a excepción de Dios tiene el conocimiento suficiente para poder organizar la vida en sociedad. El comportamiento humano no es sencillo ni puede expresarse en variables matemáticas. La Economía es verdaderamente complicada, pero aquellos que busquen el bienestar de la sociedad buscarán dar poder al individuo y reducir el del colectivo. Los economistas tenemos una de las labores más nobles y al mismo tiempo incomprendidas de la Humanidad y algunos colegas nunca lo entenderán así.

Visita a Cali (2015)

Cali me recuerda un poco a mi ciudad natal
Cali me recuerda un poco a Neiva

Hace casi dos meses tuve que hacer una presentación sobre “Neoliberalismo” para mi clase de Historia Económica. Tuve la oportunidad de explicar las diferentes escuelas de pensamiento económico: Clásicos, Monetaristas, Keynesianos y por supuesto Austriacos. No estoy seguro si mis compañeros quedaron convencidos de la superioridad del Capitalismo de Libre Mercado, pero quedaron impresionados de que pudiera manejar con tanta soltura las diferentes escuelas de pensamiento. Uno de mis compañeros me contactó luego para que representara a la Universidad en un concurso de estudiantes de Economía en Cali. Yo me encargaría de participar en Historia y Pensamiento económico.

El viaje fue un domingo en la noche, y tomaría alrededor de nueve horas llegar a la capital del departamento del Valle. Ya conocía el trayecto por tantos viajes a los campamentos cristianos en Valle del Cauca, pero no pensaba tanto en Cali porque no había pasado más que unas pocas horas en esa ciudad. El viaje había sido muy tranquilo, y como no soy de ver películas cuando el carro se mueve, me quedé durante todo el trayecto mirando a la ventana. El paisaje era precioso: a pesar de las altas horas de la noche, la luna alumbraba las tupidas montañas y dejaba ver un cielo casi traslúcido; los pueblos de pequeñas casas a lo largo de la carretera ofrecían un curioso paisaje que visto desde lejos parecía un pueblo de pesebre navideño a gran escala.

Hostal de nuestra estadía
Hostal donde nos quedamos

Llegamos a las cinco de la mañana y fuimos directamente al hostal en el que nos quedaríamos para un corto descanso, y para prepararnos para el concurso en la tarde. Desayuné con mi compañero de concurso, un chico apasionado por la Econometría en un almacén de una cadena local. Fue curioso compartir con chicos de otros semestres y hacer nuevos amigos. Resulta grato, teniendo en cuenta que los últimos semestres se tiene mucho menos contacto con los demás compañeros y amigos por las presiones del trabajo, de acabar materias y graduarse.

Universidad ICESI
Universidad ICESI

En la tarde fuimos a la Universidad ICESI, anfitriona del evento para el concurso. Nos hallábamos muy nerviosos porque nunca habíamos participado en un concurso de esta naturaleza, y las otras universidades tenían una historia académica ejemplar. Nos sentamos los tres participantes de la Universidad en una mesa esperando que empezara el torneo. A pesar que soy un flemático de cepa, manejaba mi ansiedad de manera interna, por lo que aparentaba una sutil calma y buen humor exterior.

Participamos durante tres rondas y llegamos a la semifinal. Dimos ‘pelea’ a varias universidades de renombre y quedamos en cuarto lugar. Para ser la primera vez que participábamos en un concurso de este tipo, quedamos bien parados. Terminamos cuando la noche era joven y fuimos a un centro comercial llamado Jardín Plaza donde cenamos y caminamos un rato conociendo el edificio. Esa noche terminó tranquila en el hostal viendo televisión y platicando con mi amigo econometrista quien también resultó ser músico.

Esta foto me recuerda un poco a Bogotá
Esta foto me recuerda un poco a Bogotá

Al día siguiente y después de un baño con agua fría (difícil de hallar en Neiva), nos apresuramos a desayunar y partir al centro de la ciudad. Claramente Cali es una ciudad grande, mucho más ‘ciudad’ que Neiva. El centro es grande y concurrido. Ciertamente se puede comprar todo tipo de cosas en dicho sector, y para alegría de nosotros, encontramos un mercado de libros usados, donde logré hacerme con “Capitalismo, Socialismo y Democracia” de Joseph Schumpeter y “Libertad de Elegir” de Milton y Rose Friedman. También se hallaban intactos ejemplares de “La Riqueza de las Naciones”, el clásico de Adam Smith y otros textos más avanzados sobre Microeconomía, Macroeconomía y Econometría. Todos salimos con libros y una sonrisa en nuestros rostros.

No solo los jóvenes mueven el esqueleto en Cali
No solo los jóvenes mueven el esqueleto en Cali

El ambiente del centro resultaba extrañamente atractivo. No es un lugar especialmente bonito o fotogénico -a excepción de los principales edificios de bancos y gobierno- pero tiene esa vitalidad que se vive en las ciudades intermedias en época de fiestas. Esta ciudad tiene fama por su ambiente festivo y por la salsa, y pudimos constatar que hasta los hombres mayores tienen el sabor latino. Musicalmente no había mucho que decir aquellos hombres mayores, pero hay que reconocer que se disfrutaban la música y eso para mí tiene mucho valor.

Corrientazo en el centro de Cali
Corrientazo en el centro de Cali

Después de pasear, tomamos un ‘corrientazo’ (un almuerzo típico colombiano de bajo coste y abundantes porciones). En mi caso, fue una crema de pescado con bandeja de carne, frijol, arroz, plátano y ensalada que sabía muy bien. Con el estómago lleno, partimos hacia la Universidad Santiago de Cali que quedaba a pocos metros del hostal, y esperamos a que llegaran nuestros compañeros que tendrían un debate con otros universitarios.

Universidad Santiago de Cali
Universidad Santiago de Cali

La USC es grande y conocimos una parte mientras llegábamos al auditorio donde nuestros compañeros debatirían. Creo que lo que más nos sorprendió fue la cantidad de locales comerciales dentro de la universidad; de hecho, bromeábamos diciendo que la USC tenía su propio ‘Comuneros’ (un centro comercial popular de Neiva). Creo que por momentos no pudimos evitar las comparaciones con nuestra universidad.

Terminado el debate nos fuimos rápidamente al hostal pasando antes por una hamburguesa tasca. A decir verdad es una de las hamburguesas más ricas que me he comido. Con afán fuimos a la Terminal de transporte y tomamos un bus para Neiva.

A decir verdad, me gustó mucho la experiencia de conocer Cali, como haber compartido con mis compañeros de concurso, a quienes no conocía. También fue curioso conocer un poco la cultura caleña; cosas tan comunes para ellos como su acento fueron motivo de bromas a lo largo de la estadía. En fín, fue una experiencia muy agradable, y espero que la próxima vez que esté en Cali pueda tomar mejores fotos 😉

Para finalizar, dejo un video del Grupo Niche interpretando Cali Ají de su álbum Cielo de tambores (1990) en República Dominicana en 1991.

Si deseas ver todas las fotos que saqué, visita este enlace.

Mi experiencia en Windows… nuevamente

Mi escritorio con Windows 8.1 y al fondo una bella vista de Seúl
Mi escritorio con Windows 8.1 y al fondo una bella vista de Seúl

Me lo pensé mucho antes de volver a Windows. Dejé Linux porque me estaba empezando a cansar de cosas que no se resolvían, de la falta de algunas aplicaciones básicas para mi trabajo, de las discusiones en Internet, tantos programadores haciendo forks y la dificultad al trabajar en un mismo documento con personas que no usaban LibreOffice.

Había probado Windows 8 en el 2013 y había quedado con impresiones negativas. Hace un par de meses volví a Windows, y debo reconocer que mi experiencia ha sido en general positiva.

El Hardware

Mi equipo es de 2010 y cuando lo compré tenía buenas especificaciones, aunque hoy deja un poco que desear. Mi tarjeta gráfica ATI funciona muy bien con los drivers propietarios, lo mismo que la tarjeta de sonido que me da un aceptable sonido envolvente (tiene varios años). Aún así, el equipo enciende mucho más lento que cualquier distribución Linux, y apaga lentamente también. En general, el soporte de mis periféricos es mucho mejor que el que tuve en Linux.

El Sistema Operativo

Creo que Windows 8.1 es un gran acierto ya que combina una interfaz moderna y bonita con un sistema bastante familiar para la mayoría de los mortales. Sin embargo, extraño varias cosas de las distribuciones Linux como un gestor de paquetes y un explorador de archivos con más funciones. Es cierto que en Windows hay muchas más aplicaciones que en Linux, pero no hay un sistema que gestione la instalación de las mismas de una manera más organizada y rápida como con Synaptic. También extraño las pestañas en el explorador de archivos, tener una terminal con muchas opciones, y en general hecho de menos la sensación de seguridad al conectar memorias USB.

Las Aplicaciones

Aquí viene lo mejor del sistema de Microsoft. En Windows hay muchas aplicaciones de muy buena calidad y gratuitas. Utilizo Windows 8.1 de 64 bits y no he tenido problemas ejecutando antiguas aplicaciones anteriores a Windows XP. Por el contrario, me fue casi imposible instalar Guitar Pro 6 (32 bits) en una instalación de 64 bits de Ubuntu. No recordaba lo cómodo que es usar Microsoft Office o poder jugar con los emuladores sin tener que leer un manual para configurarlos.

Conclusión

Windows 8.1 es un muy buen sistema operativo con sus cosas buenas y malas. Me gusta que tengo muchas aplicaciones, y es un estándar en cualquier empresa. Por otra parte, extraño la facilidad con que se gestiona el software en Linux, y la sensación de seguridad. A pesar de lo anterior, Windows sigue siendo una mejor opción para mí pues uso constantemente aplicaciones exclusivas de ese sistema operativo y mi trabajo en el PC es más eficiente. Me cuesta creer lo que estoy escribiendo, pero me gusta esta nueva Microsoft y espero con ansias el nuevo Windows 10.

Hasta una próxima entrada 😉

¿Dejar Colombia… o no?

A HOUNSLOW RESIDENT WATCHES AS A PLANE PASSES OVER HIS HOUSE BOUND FOR LONDON'S HEATHROW AIRPORT
Cuando irse al extranjero no se hace por placer, la decisión es más difícil.

Al visitar a un amigo con el que estudié en la universidad, le pregunte por nuestros antiguos compañeros de clase y las respuestas no me dejaron de sorprender: “A está trabajando de cajera en un almacén, B dirige una gasolinera y C no encuentra trabajo desde que se graduó”. Me sorprende porque algunos de ellos eran estudiantes responsables, que obtenían buenas calificaciones.

Duramos mucho tiempo hablando sobre las posibilidades laborales de la carrera, y el resultado no me sorprende, pero me entristece. Aquí corroboro aquella idea que siempre he tenido de que la gente solamente estudia lo que cree que le puede dar algún bienestar económico, pero algo que no les llena. Me gusta la economía, más por el liberalismo (Escuela Austriaca) que por las formalidades matemáticas por las cuales nos conocen otros profesionales. No suelo presentarme como economista, en parte porque no me siento plenamente identificado con esta profesión, y con todo me resulta interesante. Por algo soy “Músico libre”.

Ser economista no tiene demasiadas oportunidades en ciudades pequeñas como la mía, por lo que el destino de muchos profesionales en ciencias económicas recién egresados es Bogotá. La fría capital acoge con todas sus dificultades a aquellos que no aman su profesión, aquellos que solo buscan un buen salario, aquellos que viven por vivir. No digo que no se pueda amar la profesión, o que recomiende irse tras fantasías imposibles de cumplir, pero creo que el éxito sigue a aquellos que son disciplinados y que disfrutan lo que hacen. Me queda el testimonio de las sencillas vidas de algunos grandes economistas.

Dicho esto, quienes se mudan a Bogotá se dan pronto cuenta que la capital tiene sus propios problemas. Todos los días los noticieros muestran las colas del Transmilenio, los robos, asesinatos, y los altos niveles de corrupción que afectan a Bogotá. Parece un episodio del Siguiente Programa, claro, sin el humor negro.

Vivimos en el país en el que “el vivo vive del bobo, y el bobo de papá y mamá”. Muchos colombianos terminan viendo la vida con el verdadero folclor con el que se identifican; se jactan de ser vivos, tener palanca y la famosa “malicia indígena”, o lo que es lo mismo, hacer trampa cada que vez que pueden. Se jactan de pertenecer a la patria más bella del mundo y con su ejemplo dejan mal parados a aquellos que nos consideramos colombianos de bien.

Hablando con mi amigo sobre las posibles soluciones al problema del desempleo, terminamos hablando de vivir en el extranjero. Desde que lo conozco ha deseado vivir en un país del “Primer mundo” con mejores oportunidades, y no lo culpo. Con el tiempo parece haber aplacado sus deseos, ¿piensa en su familia que dejará?, ¿le preocupa no saber inglés? o ¿se habrá acostumbrado a la idea de que quizás, solo quizás algún día las cosas mejorarán?.

El drama que vive mi amigo, lo viven muchas personas jóvenes de Colombia. Una crisis como la del petróleo ha dejado sin trabajo a muchas personas que ven con impotencia que el país de sus antepasados se destruye por el estatismo de los gobiernos actuales, y la insana complacencia de aquellos que viven de los subsidios y defienden el estado actual de las cosas.

Bastiat definió muy bien al Estado cuando dijo que era aquella gran ficción en la cual todos quieren vivir a costa de todos. Los pobres quieren que los subsidien los ricos, los empresarios quieren que el Estado prohiba la competencia extranjera, los religiosos que se prohiba lo que consideran inmoral y los libertinos que subsidien sus vicios. A eso habría que sumarle el Proceso de Paz con las FARC que dejará muchos crímenes impunes y que se pagará con el trabajo de muchos colombianos que estamos en contra.

A estas alturas queda muy claro que dejar Colombia es lógico, pero no necesariamente la opción más agradable. Quien se va deja a su familia, amigos y cultura para conocer un país con el cual no tiene más relación que la de huesped. Deja la música, el paisaje, la comida y aquello con lo que se identifica para mejorar su bienestar económico, lo cual es ventajoso y doloroso al mismo tiempo. Eso sin detallar la situación de los ilegales que protagonizan un drama de telenovela. Esas personas solamente son expatriadas de cuerpo, porque su alma sigue en Colombia.

Me gusta mi país, y en general he vivido bien aquí, pero siempre he tenido el profundo deseo de conocer otras culturas y ser un expatriado. Para los que son expatriados ‘forzados’, que no olviden sus raíces, pero que tampoco olviden que ahora tienen una nueva patria, y los que se queden, que sean muy berracos, porque este país no necesita tanto político progresista, sino gente trabajadora y esforzada.

Para finalizar, dejo un episodio del Siguiente Programa donde los protagonistas se vuelven expatriados (Parte 1, Parte 2).