La historia de amor de Ludwig y Margit von Mises

(Traducción libre del artículo The Valentine Story of Ludwig and Margit von Mises [Jörg Guido Hülsmann] de Mises Institute. Aunque se ha intentado conservar el sentido original del texto, algunos fragmentos podrían estar mal traducidos debido a diferencias culturales e idiomáticas. Otros fragmentos se han adaptado para una mejor lectura en formato blog. Traducción sin permiso del autor).

Ludwig and Margit von Mises | Von mises
Ludwig von Mises y su esposa Margit

En 1925, Ludwig von Mises con casi cuarenta y cinco años finalmente conoció a la mujer que sería su esposa.

Margit Serény había sido uno de las seis personas invitadas a la cena organizada por Fritz Kaufmann, un joven abogado miembro del seminario privado de Mises. Es casi un milagro que Mises se ganara el corazón de la dama que estaba a su lado, ya que pasó la mayor parte de la cena discutiendo asuntos de economía. Por otro lado, la preocupación de Mises le dio a ella la oportunidad de observarlo. Así lo percibió:

Me impresionaron sus lindos ojos claros, siempre concentrados en la persona con la cual hablaba, de la cual nunca se alejaban. Su cabello oscuro, un poco grisáceo a los lados, estaba separado, ni un cabello fuera de lugar. Me gustaron sus manos, sus largos y delgados dedos que mostraban claramente que no habían sido usados para trabajo manual. Estaba vestido muy elegantemente. Un traje oscuro hecho a medida y una corbata de seda ajustada. Su postura indicaba que el debía haber sido oficial del ejército.

El habló con ella después de la cena y fueron a un club de baile. Parece ser que Mises era un pobre bailarín -al menos para los estándares de Margit- así que pasaron la mayor parte de la noche hablando. De hecho ella fue la que más habló y él la escuchó atentamente. Margit era una atractiva mujer de un metro setenta y cinco, cabello castaño y ojos azul grisáceo. A medida que hablaban, él descubría que ella era también una persona ingeniosa y cálida. Él debió haberse enamorado de ella esa noche. Al día siguiente, le envío flores rojas y la invitó a cenar. Fue la primera de muchas otras cenas durante los siguientes dos años.

Margit Serény era una actriz de trasfondo burgués de Hamburgo. Durante la guerra, ella había actuado en uno de los principales escenarios Viena, el Deutsche Volkstheater. Cuando Mises la conoció, ella tenía treinta y cinco años y era una viuda muy atractiva con dos hijos, Guido y Gitta. Poco después de su llegada a Viena a principios de 1917, se casó con Ferdinand Serény, un aristócrata húngaro que murió en 1923, legándole sus bienes que habían perdido la mayor parte de su valor durante la inflación.

Mises era cauteloso incluso cuando sus sentimientos podían amenazar con abrumarlo. ¿Podría confiar en una actriz? Tal como Margit comentó después, la mayoría de la gente en la sociedad educada consideraba a las actrices como chicas de clase alta. Ludwig parece que compartía este prejuicio. En todo caso, tomó precauciones. Tal como confesó más tarde a su esposa, había revisado algunas de las afirmaciones que ella había hecho acerca de su desarrollo profesional consultando los registros en los archivos del Neue Freie Presse. Probablemente Mises también habló con su primo, Rudolf Strisower, que había sido el médico de Ferdinand Serény. Estas investigaciones confirmaron la versión de Margit de los hechos.

Pero habían más obstáculos fundamentales que obstaculizaron el desarrollo de su romance. Por un lado, Adele la madre de Ludwig habría tenido grandes reservas sobre Margit. De hecho, ninguna de sus novias había tenido su aprobación. Ella debía haber imaginado una clase diferente de esposa para su amado hijo, y su opinión tuvo un gran peso para Ludwig, especialmente porque tenía ciertos puntos de vista filosóficos que lo habrían disuadido de casarse de todos modos. Estos, referentes a la naturaleza del matrimonio y la posibilidad de ser esposo y académico a la vez. Un pasaje muy poco romántico del Socialismo lo dice todo:

Como institución social, el matrimonio es un ajuste del individuo al orden social mediante el cual se le asigna un determinado campo de actividad, con todas sus tareas y requisitos. Naturalezas excepcionales, cuyas habilidades las ponen muy por encima del promedio, no pueden apoyar la coerción que tal ajuste a la forma de vida de las masas debe involucrar. El hombre que siente dentro de sí la necesidad de idear y lograr grandes cosas, que está preparado para sacrificar su vida en vez de ser falso a su misión, no reprimirá su impulso por el motivo de su esposa e hijos. En la vida de un genio, aunque amada, la mujer y lo que la acompañe ocupará un pequeño lugar. No hablamos aquí de aquellos grandes hombres para quienes el sexo fue completamente sublimado y canalizado de otras formas -Kant, por ejemplo- o aquellos cuyo fiero espíritu, su insaciable búsqueda de amor, no podía consentir con las inevitables desilusiones de la vida de casado y se apresuró con inquieto impulso de una pasión a otra. Incluso el genio cuya vida matrimonial parece tomar un rumbo normal, aquel cuya actitud hacia el sexo no difiera de la de otras personas, no puede en el largo plazo sentirse unido al matrimonio sin violar su propio ser. El genio no se permite a sí mismo ser obstaculizado por cualquier consideración por la comodidad de sus semejantes, ni de los más cercanos a él. Los lazos matrimoniales se hacen intolerables y el genio trata de soltarse o al menos de aflojarlos para poder moverse con libertad. La pareja casada debe caminar lado a lado en medio de las filas de la humanidad. Quien quiera su propio camino debe separarse de esto. De hecho, rara vez se le concede la felicidad de encontrar una mujer dispuesta y capaz de acompañarlo en su solitario camino.

Este pasaje sobrevivió todas las ediciones del libro. Ludwig tardó en permitir a Margit entrar en su camino hasta entonces solitario. Por otro lado, anhelaba el amor de una verdadera compañera.

En la Viena de la década de 1920, el principal bastión del estatismo fue el partido socialista de Otto Bauer, y uno de sus principales medios de “persuasión” política fue la amenaza de insurrección violenta. Pero en 1927, la credibilidad de aquellas amenazas recibió un serio revés en un enfrentamiento entre los socialistas y la policía de Viena.

El hecho ocurrió a raíz de una cuestionable decisión judicial que, en opinión de los socialistas, se había inclinado a favor de la derecha. Los socialistas pedían ahora una huelga general y manifestaciones el viernes 15 de Julio de 1927. Para el gobierno, este fue un intento apenas disfrazado de derrocarlo. Cuando la multitud se reunió frente al palacio que albergaba al departamento de justicia, alguien prendió fuego al edificio y la policía intervino de inmediato. En la carnicería resultante, noventa manifestantes murieron incluso antes de que llegara el ejército. Mises comentó en una carta privada a un exalumno en París:

El golpe de Estado del viernes ha limpiado la atmósfera como una tormenta. El Partido Socialdemócrata ha usado todos los medios de poder y aún así perdió el juego. La lucha callejera terminó en una completa victoria para la policía… Todas las tropas son leales al gobierno.

El paro general ha colapsado y los líderes de los socialdemócratas tuvieron que cancerlo.

Las amenazas con las que el Partido Socialdemócrata ha intentado hasta ahora de forma permanente intimidar al gobierno y al público han demostrado ser mucho menos peligrosas de lo que se creía.

El fracaso de la huelga general y la masacre que la acompañó también tuvo un inesperado efecto personal en la vida de Mises. Le había sorprendido y encantado el fracaso de la huelga general, pero lo que no le sorprendió fue la masacre que tuvo lugar cuando las masas se manifestaron en las calles de Viena. Uno de sus primeros pensamientos fue alertar a Margit Serény del peligro. Bajo ninguna circunstancia debía ella dejar salir a los niños. Margit estuvo fuera durante el día, sin embargo, Mises dejó instrucciones detalladas con la ama de llaves.

Cuando Margit regresó al final de la tarde, se conmovió profundamente al saber cuanto se había preocupado Mises por ella y sus hijos. Ella lo había tenido en gran estima, pero de ninguna manera había correspondido la atención que él le había dado durante los dos años que habían pasado desde que se conocieron en el apartamento de Kaufmann. Rosas rojas y un perfume costoso no pudieron conquistar su corazón. Sencillamente no podía entender a este hombre:

Durante los primeros años de nuestra relación, Lu fue casi un enigma para mí. Nunca antes había visto tanta modestia en un hombre. Él conocía su valor, pero nunca fue presumido… Creo que fue la extrema honestidad en los sentimientos de Lu la que me atrajo tan fuertemente hacia él. Estos sentimientos fueron tan abrumadores para él, que era capaz de escribir miles de páginas sobre dinero y economía, pero no podía hallar las palabras para hablar de sí mismo, y explicar sus sentimientos.

Afortunadamente, las acciones a veces hablan por sí solas. Aquel día de Julio de 1927, por primera vez, Margit sintió algo parecido a amor por él y se abrió más a sus avances. Fue el inicio de una corto boom en su amistad, que menos de dos meses después terminó en una ruptura rotunda.

Aquella noche, Mises visitó a Margit para ver si todo estaba en orden. Las líneas telefónica habían estado caídas y no pudo llamarla. La invitó a pasear en el Ringstrasse, donde la confusión del día aún se sentía: solo había hombres en la calle; ella no vio otra mujer. Al final de su excursión él le propuso ir a bailar. Cuando ella asintió, el supo que había progresado. Algunos días después, tomó su mano por primera vez, en un club de baile, y el fin de semana siguiente, la besó por primera vez en un rincón oscuro del Prater, el parque central de Viena -como una pareja de enamorados en bachillerato como recordaría ella más tarde. Cuando ella tuvo que ir a Hamburgo unos días, él le dijo que le pediría matrimonio, pero primero debía aclarar su mente para ser un buen padrastro para sus hijos. Se separaron con planes de reunirse en Berchtesgaden, una ciudad turística en los Alpes bávaros, a finales de agosto.

El 25 de Agosto, ella tomó el tren que iba de Munich a Berchtesgaden y estaba felizmente sorprendida cuando repentinamente entró Mises al tren en una de las estaciones intermedias. Ellos tomaron habitaciones de hotel adyacentes en Berchtesgaden. Preocupado por las apariencias, Mises presentó a Margit como su hermana. La historia era lo suficientemente buena para mantener las apariencias, y Ludwig y Margit disfrutaron un maravilloso periodo de entrenamiento para el matrimonio, tal como él diría. Hablaron acerca de los problemas que enfrentaba su potencial unión: ella no podía cumplir su deseo de tener un hijo con él; ella debía hacerse judía nuevamente para tranquilizar a la madre de Mises, y esta debía ser dejada afuera de todas las preparaciones matrimoniales porque podría poner en peligro todo, tal como lo había hecho en una anterior ocasión.

El domingo 4 de Septiembre, regresaron a Viena, donde los eventos tomaron un giro fatídico. Mises se había enfermado sin darse cuenta al principio. Se reunieron para cenar el martes siguiente, y el miércoles se volvieron a ver mientras era sacudido por la fiebre y un fuerte dolor de cabeza. Dadas estas circunstancias, no hablaría nada sobre el matrimonio. El debía tener la mente clara para hacer la declaración más importante de su vida. Sin embargo, Margit sintió que ya había esperado por mucho tiempo y se estaba poniendo impaciente. Ella le dijo que no esperaría ni un día más y lo presionó para que tomara una decisión. Más tarde le escribió a ella sobre este acontecimiento:

“¡Es hoy o nunca! No te dejaré posponer la decisión ni un par de horas.” Ninguna mujer amorosa habla de esa forma. Una sola palabra cálida de ti me habría hecho feliz, me habría unido a ti para siempre. Pero no dijiste tal palabra. No te acercaste a mi como una mujer amorosa, sino como un frío adversario.

Esta fue la más grande decepción de mi vida. Había esperado encontrar amor y bondad en ti, pero hallé dureza, dureza sin concesiones. Ya había superado todas las aprensiones anteriores, que no he ocultado de ti, porque pensé que el amor verdadero era más fuerte que las dificultades que se interponían en el camino de nuestra unión.

Parecía ser el final. Se separaron bajo la declaración mutua de que los problemas en su relación eran irreconciliables. Ella incluso le devolvió las cartas de amor que él le había escrito en Hamburgo.

La mañana siguiente, Margit sintió remordimiento y le escribió, pero el no respondió. Ella continuó escribiendo diariamente, sin respuesta, y unos pocos días después finalmente se comunicó con él por teléfono. Mises reiteró lo que le había dicho el miércoles pasado. Se había acabado, era para siempre.

No mucho después, el debió haber descubierto la verdadera causa de su fiebre -una rara condición conocida como Abdomen agudo- y se registró en el hospital para cirugía. Margit dejó de escribirle, pero buscó noticias sobre su estado de salud de su primo segundo, Strisower, el doctor de su anterior esposo. Incluso oró a Dios por su recuperación, admitiendo después que siempre había pensado que era atea, pero esta emergencia había revelado lo contrario.

Eventualmente ella empezó a escribirle nuevamente. Cuando el no respondía, ella rogaba al profesor Adler, su doctor, que le pidiera a Mises responder y explicar completamente las razones de su obstinación. Con esta petición viniendo de un colega como una petición casi oficial, Mises sintió que tenía que cumplir. Él le escribió una carta enérgica y poco halagüeña, y enfatizó que él hubiera preferido evitarle la vergüenza de leer su relato. Margit le devolvió la carta, diciendo que esta no era digna de él.

En algún momento a finales de 1927 o en 1928, él empezó a llamarla nuevamente. Él no hablaría. Solo la dejaba responder el teléfono y escuchar su voz, a veces dos veces al día. Y un día el apareció nuevamente en su apartamento, sin ninguna explicación, y continuaron la relación que habían dejado de lado en Septiembre de 1927. Ella aún esperaba una proposición de él, pero todavía era incapaz de dar este paso. Luego ella escribió al respecto:

Antes de casarnos, este amor debe haber sido un factor muy angustioso en su vida, tan molesto que sabía que podía luchar en una batalla en los Montes Cárpatos pero nunca podría ganar la batalla contra sí mismo.

El mito del socialismo escandinavo

(Traducción libre del artículo The Myth of Scandinavian Socialism [Corey Iacono] de Foundation for Economic Education. Aunque se ha intentado conservar el sentido original del texto, algunos fragmentos podrían estar mal traducidos debido a diferencias culturales e idiomáticas. Otros fragmentos se han adaptado para una mejor lectura en formato blog. Traducción sin permiso del autor).

El modelo nórdico está lejos de ser socialista

Sin ayuda de nadie, Bernie Sanders ha introducido el término “socialismo democrático” en el léxico político estadounidense contemporáneo y ha sacado a millones de millennials de su apatía por la política. Incluso si no gana la nominación demócrata, su impacto en la política de Estados Unidos será evidente en los próximos años.

Sanders ha convencido a un gran número de personas de que las cosas han ido muy mal para la mayoría de estadounidenses por mucho tiempo. ¿Qué propone Sanders? Estados Unidos debe abrazar el “socialismo democrático”, un sistema socioeconómico que parece funcionar muy bien en los países escandinavos, como Suecia, que según algunas mediciones están mejor que Estados Unidos.

El socialismo democrático pretende combinar el gobierno de la mayoría con el control estatal de los medios de producción. Sin embargo, los países escandinavos no son buenos ejemplos de socialismo democrático porque no son socialistas.

La social democracia no es socialismo democrático

En los países escandinavos, como en todas las demás naciones desarrolladas, los medios de producción se encuentran principalmente en manos privadas, no en la comunidad o el gobierno, y los recursos son asignados a sus respectivos usos por el mercado, no por planeación comunitaria o gubernamental.

Aunque es cierto que los países escandinavos proveen cosas como una generosa red de seguridad social y atención médica universal, un extenso estado de bienestar no es lo mismo que socialismo. Lo que Sanders y sus seguidores confunden con socialismo es de hecho social democracia, un sistema en el cual el gobierno busca promover el bienestar público a través de fuertes impuestos y gasto, en el marco de una economía capitalista. Esto es lo que se da en los países escandinavos.

En respuesta a algunos estadounidenses que frecuentemente se refieren a su país como socialista, el primer ministro de Dinamarca recientemente dijo en una conferencia del Kennedy School of Government de Harvard,

Se que algunas personas en los Estados Unidos asocian al modelo nórdico con alguna forma de socialismo. Por lo tanto me gustaría aclarar algo. Dinamarca está lejos de ser una economía socialista planificada. Dinamarca es una economía de mercado.

Lars Løkke Rasmussen, primer ministro danés (2009-2011, 2015-2019)
Nota: Se recomienda activar subtítulos en español

El abrazo del comercio internacional y la elección individual

Los escandinavos tienen una forma de capitalismo de libre mercado que funciona junto a un extenso estado de bienestar, conocido como “modelo nórdico” que incluye muchas políticas que los socialistas democráticos aborrecerían.

Por ejemplo, los socialistas democráticos generalmente se oponen al capitalismo global y libre mercado, pero los países escandinavos han abrazado completamente estas cosas. The Economist describe a los países escandinavos como “fornidos librecambistas que resisten la tentación de intervenir, incluso para proteger empresas icónicas”. Quizás por esto Dinamarca, Noruega y Suecia están entre los países más globalizados del mundo. Estos países también hacen parte del top 10 de las naciones en las cuales es más fácil hacer negocios.

¿Cómo se sienten los seguidores de Bernie Sanders con respecto al salario mínimo? No encontrarás pisos impuestos por el gobierno sobre la mano de obra en Suecia, Noruega o Dinamarca. En vez de eso, los salarios mínimos son decididos por convenios colectivos entre sindicatos y empresarios; normalmente varían según la industria u ocupación. Los salarios impuestos por los sindicatos excluyen a los menos calificados y hacen su propio daño a la economía, pero un sistema descentralizado así es posiblemente una manera mucho mejor de hacer las cosas en vez de tener al gobierno central fijando una política de salario que cubra todas las ocupaciones del país.

En un movimiento que sería considerado radicalmente pro-capitalista por los jóvenes estadounidenses seguidores de Bernie Sanders, Suecia adoptó un sistema universal de elección escolar en los años noventa que es casi idéntico al propuesto por el economista libertario Milton Friedman en su ensayo de 1955, “The Role of Government in Education”.

En la práctica, el sistema sueco involucra a los gobiernos locales permitiendo usar fondos públicos a las familias, en forma de vouchers (cupones), para financiar la educación de sus hijos en escuelas privadas, incluyendo escuelas administradas por las temidas corporaciones con ánimo de lucro.

Lejos de ser un fracaso, como los socialistas pensaron que sería, las reformas suecas fueron un éxito considerable. De acuerdo a un estudio publicado por el Instituto para el Estudio del Trabajo, la expansión de escuelas privadas y la competencia traídas por las reformas educativas de libre mercado suecas “mejoraron el rendimiento educativo promedio tanto al final de la enseñanza obligatoria como en el largo plazo en términos de calificaciones en la escuela secundaria, asistencia universitaria y años de escolaridad”.

En general, es claro que los países escandinavos no son arquetipos de socialismo democrático exitoso. Sanders ha convencido a mucha gente de que el socialismo es algo que no es, y ha usado los países escandinavos para probar su eficacia mientras ignora las muchas formas en que estos se desvían, a veces de una forma dramática, de lo que el mismo Sanders defiende.

“¿Cómo reconcilias tu cristianismo y tu libertarismo?”

(Traducción libre del artículo “How Do You Reconcile Your Christianity and Libertarianism?” [Robert Murphy] de Liberty.me. En esta traducción se hace uso de la Reina Valera Revisión de 1960, diferente a la usada por el autor en su idioma original. Aunque se ha intentado conservar el sentido original del texto, algunos fragmentos podrían estar mal traducidos debido a diferencias culturales e idiomáticas. Otros fragmentos se han adaptado para una mejor lectura en formato blog. Traducción sin permiso del autor).

Esa fue la pregunta que me hicieron en Mises University (donde pasé la semana pasada). Para aclarar, él también era cristiano y presumo que se sentía atraído hacia el libertarismo, pero tenía dudas acerca de como encajaban el libertarismo y el cristianismo.

Entiendo por que los ateos libertarios, quienes discuten con cristianos estatistas, se alejan pensando que las dos estructuras son incompatibles. Pero para mí, son tan naturalmente complementarias que me es difícil entender donde está la confusión. Creo que lo que pasa (en mi humilde opinión, por supuesto) es que muchos cristianos ruidosos son inconsistentes con sus doctrinas principales y muchos libertarios ruidosos hacen lo mismo.

Si tomas el Sermón del Monte literalmente, es muy difícil ver como podrías apoyar una institución estatal violenta.

Sí, Romanos 13 parece incompatible con el libertarismo rothbardiano. Pero entonces de nuevo, parece que es incompatible con denunciar a Hitler, Stalin o Saddam Hussein. Así, podrías acercarte a cualquier republicano evangélico y preguntarle: “¿Cómo reconcilias tus posiciones políticas con Romanos 13?” (he recibido mejores respuestas a esta espinosa pregunta aquí y aquí).

Finalmente, el cristiano se preocupa por las almas de las personas, no por su estatus secular. Creo que por eso, Pablo fue “chocante” al decirle a los esclavos que obedecieran a sus amos, y al decir a los amos que traten a sus esclavos con amabilidad, oponiéndose así a abolir la esclavitud. Su propósito era traer la libertad del evangelio a todos, en todos los aspectos de la vida. El mismo Pablo se llenó de gozo mientras estaba encadenado.

Existe una distinción entre el pecado y el crimen, incluso en el Antiguo Testamento.

Hubo un periodo en el cual los israelitas fueron gobernados por jueces que pensaron que regían bajo su entendimiento de La Ley dada por Dios a Moisés, sin ninguna autoridad política sobre ellos. El profeta Samuel advirtió lo que pasaría cuando los volubles israelitas pidieran un rey que los gobernara (y así terminó el periodo de los jueces). Sin duda, este sistema no estaba sacado de un ensayo de David Friedman, pero estaba bastante lejos de una legislatura bicameral y un sistema bipartidista que rigiera una república constitucional.

Incluso los libertarios “extremos” reconocen la importancia del uso de la fuerza, aunque creo que la sociedad moderna se haría pacífica muy rápidamente. La biblia ciertamente enseña que los cristianos deben ayudar a los pobres, huérfanos y viudas. La mayoría de los evangélicos entienden que esto no significa automáticamente que el Estado deba ejecutar todas estas iniciativas. Así mismo, si la biblia enseña a las personas a respetar los derechos de propiedad, e incluso (aunque aquí creo que se vuelve más complicado) dice que las autoridades civiles deben “empuñar” la espada para castigar a los criminales, no se sigue que el Estado deba ejecutar esta iniciativa. Si el cristiano objeta “por supuesto que el Estado debe hacerlo, ¡es la única forma posible en que pueda suceder!” entonces estamos simplemente teniendo un argumento secular acerca de la provisión privada de servicios judiciales y policiales. El hecho de que mi crítica y yo seamos cristianos no tiene nada que ver con eso.

Para finalizar

Lo he dicho antes, pero vale la pena repetirlo: Si estoy en FreedomFest y alguien me pregunta si soy anarquista, le diré que sí por que la persona entiende lo que eso significa (él desea saber si soy minarquista como Ayn Rand o Mises, o si creo en la total privatización de todas las funciones útiles del Estado, como Rothbard). De todas formas, no me veo como un anarquista. De hecho, podría decirse que soy monárquico, porque sirvo a un Rey que es dueño de mi vida. ¿Lo conoces?

Una ayuda para los cristianos que tienen dificultad para controlar sus pensamientos

(Traducción libre del artículo Help For Christians Who Have Difficulty Controlling Their Thoughts [Marshall Entrekin] de BeNotConformed.org. En esta traducción se hace uso de la Reina Valera Revisión de 1960, diferente a la usada por el autor en su idioma original. Aunque se ha intentado conservar el sentido original del texto, algunos fragmentos podrían estar mal traducidos debido a diferencias culturales e idiomáticas. Otros fragmentos se han adaptado para una mejor lectura en formato blog. Traducción sin permiso del autor).

“May all the young people come to Jesus” (Que todos los jóvenes se acerquen a Jesús). Tomado de UCAnews.

¿Haz escuchado alguna vez del TOC?

¿Eres cristiano y tienes dificultad para controlar pensamientos no deseados?

¿Sabías que hay una forma de dolencia mental llamada Trastorno Obsesivo Compulsivo o TOC, en el cual la gente lucha tratando de no pensar en ideas no deseadas, pero al final terminan pensando en ellas de forma involuntaria? En términos médicos estos pensamientos no deseados e intrusivos son llamados obsesiones. Una compulsión, algo como lavarse las manos, es una acción que se lleva a cabo en un intento infructuoso para aliviar la ansiedad causada por el pensamiento obsesivo. A veces estos pensamientos no deseados incluyen malas palabras o blasfemias. Las personas que sufren de TOC a menudo tienen un alto concepto de moralidad, son personas que nunca, nunca dirían o pondrían en práctica aquellos pensamientos que tanto temen. De hecho, en su libro sobre el TOC, Brain Lock: Free Yourself from Obsessive-Compulsive Behavior, el doctor en medicina Jeffrey M. Schwartz comenta “Nadie hace nada moralmente objetable a causa del TOC”.

El doctor Schwartz explica que de hecho hay un área del cerebro que muestra hiperactividad en aquellos que sufren de TOC. Se llama corteza orbitofrontal y está localizada en la parte inferior del frente del cerebro. Se cree que una de las funciones de la corteza orbitofrontal es ayudarnos a evaluar los riesgos, castigos y recompensas resultantes de nuestro comportamiento. Las tomografías por emisión de positrones (PET por sus siglas en inglés) revelan que hay un exceso de actividad en este región del cerebro en aquellos que están pasando por un episodio de TOC. ¿Quiere decir esto que la corteza orbitofrontal está dañada en las personas con TOC? Quizás no. Si la corteza orbitofrontal está constantemente evaluando las consecuencias que podrían resultar de pensamientos no deseados durante un episodio de TOC, entonces esta hiperactividad de la corteza orbitofrontal podría ser consecuencia, no la causa del TOC.

¿Sabías que algunos famosos cristianos sufrieron de episodios de TOC, tales como John Bunyan, quien escribió El progreso del peregrino? En un libro menos conocido Grace Abounding to the Chief of Sinners describe su sufrimiento con el TOC, aunque esta condición no era llamada así entonces:

Aproximadamente un mes después, una gran tormenta cayó sobre mí y me sacudió veinte veces peor que cualquier cosa que hubiera enfrentado antes; vino para robarme, primero una pieza y luego otra; primero, toda mi tranquilidad me fue quitada y la oscuridad se apoderó de mí, después se derramaron sobre mi inundaciones de blasfemias contra Dios, Cristo y las escrituras, para mi confusión y asombro. Estos pensamientos blasfemos fueron tan intensos que despertaron preguntas en mí contra el mismo Dios y su amado Hijo unigénito; ¿existiría o no un Dios o un Cristo? ¿y si las Sagradas Escrituras no eran más que una fábula o una historia astuta en vez de la santa y pura Palabra de Dios?

John Bunyan (1628-1688)

Las agonizantes luchas mentales de Bunyan, que fueron muy intensas, duraron años hasta que finalmente encontró descanso y libertad por medio de la gracia de Dios y un correcto entendimiento de la escritura. Lo que aprendió de su experiencia con el TOC le dio un maravilloso entendimiento de la gracia de Dios y esto, a su vez, fue usado por Dios para convertirlo en un predicador que trajo muchas almas al Reino de Dios. Dado que Bunyan salió de su experiencia con TOC, y fue una persona que fue muy utilizada por Dios, ten en cuenta que lo mismo podría sucederte a ti o a tu ser querido con TOC.

El hombre conocido como “El príncipe de los predicadores” Charles Spurgeon también sufrió al menos un episodio de TOC. En su libro All Of Grace, Spurgeon escribió:

He escuchado a alguien decir, “Soy atormentado con pensamientos horribles. A donde voy las blasfemias invaden mi mente. Frecuentemente en mi trabajo una terrible sugerencia se impone sobre mí, e incluso en la cama me sorprenden los susurros del maligno. No puedo huir de esta horrible tentación”. Amigo, sé de lo que hablas ya que yo mismo fui cazado por el mismo lobo. Un hombre podría esperar luchar contra un enjambre de moscas con una espada y dominar sus propios pensamientos cuando el demonio lo ataca. Una pobre alma tentada, asaltada por sugerencias satánicas, es como un viajero del que he leído, acerca de cuya cabeza, orejas y cuerpo entero surgió un enjambre de abejas enojadas. No podía mantenerlos alejados ni escapar de ellos. Lo picaron en todas partes y amenazaron con matarlo. No me sorprende que sientas que no tienes fuerzas para detener estos horribles y abominables pensamientos que Satanás vierte en tu alma. Aún así te recordaría la Escritura que tenemos ante nosotros: “Porque Cristo, cuando aún éramos débiles, a su tiempo murió por los impíos”.

Charles Spurgeon (1834-1892)

Ambos hombres encontraron alivio y liberación espiritual del TOC a través de un correcto entendimiento de la biblia. Si sufres de TOC, ¡lee como puedes encontrar alivio tú también! Incluso si no te afecta esta condición, todos luchamos con pensamientos no deseados de vez en cuando. En tales situaciones, ¡estos principios escriturales probados y verdaderos pueden funcionar para ti también! ¡Puedo dar fe de que trabajaron milagrosamente para mí!.

¿Cómo funciona el TOC?

Así funciona usualmente el ciclo del TOC:

  1. Debido a su consciencia iluminada y sus convicciones morales, un cristiano con TOC teme tener un pensamiento no deseado.
  2. El cristiano trata fuertemente de no tener un pensamiento intrusivo, pero entre más se esfuerza, el pensamiento más se instala en su mente. ¡No puedes evitar algo conscientemente, a menos que lo tengas en cuenta!
  3. Él o ella termina pensando involuntariamente en ese pensamiento no deseado ya que siempre está en su mente. Para alguien que no sufre de TOC puede ser difícil imaginar como podría ser esto un problema. Déjame darte un ejemplo que podría ayudarte a comprender. Imagina que alguien te dijera: “Si piensas en la Estatua de la Libertad irás al infierno”. Si le creíste te encontrarías en un problema, ya que ¡no podrías dejar dejar de pensar en la Estatua de la Libertad! Tal como lo mencionaron Spurgeon y Bunyan, también podría haber un ataque espiritual al mismo tiempo, en el cual Satanás o sus subordinados tentadores podrían sugerir pensamientos en la mente de la persona.
  4. La persona se siente culpable o ansiosa por haber pensado en eso. El tentador podría sugerir pasajes los cuales serían condenatorios (textos mal citados, que no aplican y tuercen la intención de las escrituras, tal como lo hizo cuando tentó a Jesús, aunque esto no es reconocido al principio por el paciente con TOC). La persona afectada está atormentada por preguntas que le preocupan, tales como:
    • “¡Qué pensamiento tan horrible! ¿Dios me perdonará por esto?”
    • “¿Quiere decir esto que no soy realmente un cristiano (o uno de los elegidos)? Un verdadero cristiano no pensaría cosas así, ¿o sí?”
    • “¿He cometido el pecado imperdonable?”
    • “¿Iré al infierno?”
    • “¿Me he apartado de Dios (o he perdido mi salvación)?”
  5. El cristiano con TOC podría recurrir a alguna forma de comportamiento compulsivo inofensivo para aliviar la ansiedad causada por los pensamientos obsesivos (por ejemplo, susurrar oraciones de arrepentimiento en voz baja).
  6. La persona resuelve firmemente no volver a pensar en ello otra vez.
  7. Debido a la tremenda culpa y temor a la condena de Dios asociada al pensamiento, la persona con TOC no puede dejar de pensar en ello y el ciclo completo empieza otra vez. ¡Es como si él o ella estuvieran en un ciclo de retroalimentación o cinta de correr sin fin de la cual no pueden salir! Todo este tiempo la corteza orbital del paciente con TOC muestra una mayor actividad. ¡Literalmente se sobrecalienta!

(Ya que las preguntas de arriba causan un considerable nivel de ansiedad a la persona con TOC, contestaremos a cada una de ellas abajo).

Algo relacionado a la batalla con el TOC a veces sucede en la mente de todos los cristianos

El apóstol Pablo escribió en Romanos capítulo siete: “…Pero yo no conocí el pecado sino por la ley; porque tampoco conociera la codicia, si la ley no dijera: No codiciarás. Mas el pecado, tomando ocasión por el mandamiento, produjo en mí toda codicia; porque sin la ley el pecado está muerto.”

Codiciar es desear algo que no es legítimamente tuyo. Pablo quería evitar la codicia ya que uno de los diez mandamientos es: “No codiciarás”. Sin embargo, es evidente que en algún punto de su vida Pablo luchó con toda clase de pensamientos codiciosos. ¡Que irónico que la ley moral, que es algo muy bueno, despertó pensamientos pecaminosos en Pablo, lo cual era algo muy malo!

¿Lo que está describiendo el apóstol Pablo suena como un episodio de TOC, no? Es típico de la lucha con los pensamientos y deseos equivocados que todos tenemos. Debido al parecido entre un episodio de TOC y lo que Pablo está describiendo aquí, estoy convencido de que el TOC es una manifestación de nuestro ser interior, también llamado nuestra naturaleza pecaminosa o carne. Pero existe una diferencia importante entre los episodios de TOC y otras luchas con el pecado: Los episodios de TOC siempre son batallas que solamente tienen lugar en nuestra mente porque los pacientes con TOC nunca llevarían a cabo deliberadamente los terribles pensamientos que ocurren durante un episodio de TOC.

Como se prometió, responderemos a cada una de las molestas preguntas mencionadas anteriormente.

PREGUNTAS: “¡Qué pensamiento tan horrible! ¿Dios me perdonará por esto?

Dios tiene misericordia de nosotros porque tenemos dos naturalezas

Cuando una persona está luchando contra el pecado, dos aspectos de su ser interior están en guerra ¿Cuáles son?

En sus estudios con pacientes de TOC, el doctor Schwartz reconocía que hay un aspecto de sus voluntades o mente que parece ser independiente de sus cerebros en mal funcionamiento. La biblia le llama a esto espíritu. Este es tu hombre interior, tu mente sobria, tu verdadero yo. Se le llama de diversas formas: naturaleza superior, naturaleza espiritual, conciencia, voluntad o tu verdadero yo. Es la parte de ti que desea hacer lo correcto. Es la parte de ti que le dice a tu cerebro que pensar. El problema con el TOC es que el cerebro, corrompido por la caída, no siempre obedece al espíritu.

Tu espíritu es el verdadero tú. Es la parte de ti que no desea tener esos pensamientos obsesivos.

Entonces aparece tu naturaleza pecaminosa. Es la parte de ti que se inclina a hacer lo malo. Tiene diferentes nombres: tu viejo hombre, naturaleza pecaminosa, naturaleza corrompida, o simplemente tu carne. Todos heredamos nuestras naturalezas pecaminosas de nuestros padres caídos, Adán y Eva porque fuimos parte de ellos, o “en” ellos cuando se rebelaron contra Dios en el Jardín del Edén. Si sufres de TOC, tu naturaleza pecaminosa impulsivamente suelta pensamientos prohibidos en contra de la voluntad de tu espíritu.

La unión del espíritu y el cuerpo (incluyendo el cerebro) nos convierte en un alma viviente. El alma es la totalidad de una persona, compuesta de cuerpo, pensamientos físicos y espíritu. El alma es conocida por su carácter. Un alma que se ha rendido a su baja naturaleza y ha permitido que ella lo gobierne tiene un carácter indisciplinado. Esa persona es carnal o inmadura. Si esa persona es cristiana, es un bebé en Cristo. Pablo dijo a los corintios que esa era su condición porque había mucha lucha entre ellos:

De manera que yo, hermanos, no pude hablaros como a espirituales, sino como a carnales, como a niños en Cristo. Os di a beber leche, y no vianda; porque aún no erais capaces, ni sois capaces todavía, porque aún sois carnales; pues habiendo entre vosotros celos, contiendas y disensiones, ¿no sois carnales, y andáis como hombres?

1 Corintios 3:1-3

Por otro lado, un hombre que ha obtenido control sobre su naturaleza inferior tiene un carácter disciplinado. Él es un hombre espiritual o maduro. Si estás batallando fuertemente contra tu baja naturaleza pero aun no has ganado el control, anímate. Esta es una señal de que no estás contento siendo bebé, sino que quieres madurar. Uno de los prerrequisitos más importantes para ganar cualquier batalla es tener un intenso deseo de ganarla.

Si eres cristiano, no es solo tu espíritu y tu carne las que están en guerra dentro de ti. El Espíritu Santo de Dios también está dentro de ti para ayudarte a superar el pecado, así que Él está en guerra con tu naturaleza pecaminosa. El Espíritu de Dios habita dentro de ti, comunicándose contigo y guiando tu espíritu. Con la guía del Espíritu Santo de Dios tu consciencia ahora está incluso más iluminada de lo que estaba antes de tu conversión. El apóstol Pablo escribe acerca de esta batalla entre el Espíritu de Dios y la naturaleza caída:

Porque el deseo de la carne es contra el Espíritu, y el del Espíritu es contra la carne; y éstos se oponen entre sí, para que no hagáis lo que quisiereis.

Gálatas 5:17

¿Alguna vez has visto a alguien correr para ayudar a un jinete con un caballo fuera de control? Nuestra carne es como un poderoso y valiente caballo que no puede ser controlado sin la ayuda de alguien más. Necesitamos de la ayuda del Espíritu Santo para controlarlo. ¡Sin su ayuda estamos condenados a seguir siendo cristianos carnales!

Ahora volvamos al capítulo 7 de Romanos donde Pablo describió su experiencia con la codicia. Mientras continuaba su disertación, describió la condición miserable de un cristiano carnal que todavía no ha aprendido a controlar su carne a través de la ayuda del Espíritu Santo:

Porque lo que hago, no lo entiendo; pues no hago lo que quiero, sino lo que aborrezco, eso hago.

Romanos 7:15

Entonces llegó Pablo a una sorprendente conclusión:

Y si hago lo que no quiero, ya no lo hago yo, sino el pecado que mora en mí.

Romanos 7:20

Un pensamiento es una acción interior, no exterior. Pero la verdad que Pablo está expresando todavía se aplica, porque cuando piensas, estás haciendo algo interiormente.

Si piensas en algo que no deseas pensar, no eres tú quien lo hace sino el pecado que habita en ti

No olvidemos que Satanás y sus demonios son tentadores y son capaces de sugerir pensamientos blasfemos a las mentes de las personas. Refiriéndose a esto Spurgeon escribió:

Si odias estos pensamientos, entonces no son tuyos sino que son inyectados por el demonio, de los cuales es responsable, no tú. Si luchas contra ellos, no son más tuyos que las maldiciones y falsedades de los alborotadores en la calle. Es por medio de estos pensamientos que el diablo te lleva a la desesperación, o al menos te impide confiar en Jesús. La pobre mujer enferma no pudo venir a Jesús por la presión de la multitud, y tú estás en la misma condición, debido a la avalancha y la gran cantidad de pensamientos terribles. Aun así, extendió el dedo, tocó el borde del manto del Señor y fue sanada. Haz lo mismo.

Jesús murió por aquellos que son culpables de “todo tipo de pecado y blasfemia” y, por lo tanto, estoy seguro de que no rechazará a los que son infelices esclavos de malos pensamientos. Descansa en Él, con todo y tus pensamientos, y ve si no es poderoso para salvarte. El puede calmar esos horribles susurros del demonio, o puede permitirte verlos en su verdadera luz para que no te preocupes por ellos. A su propia manera Él puede salvarte y lo hará y te dará una perfecta paz. Confía solamente en Él para esto y para todo lo demás.

Charles Spurgeon (1834-1892), extracto del libro All Of Grace (1886)

Dios no te condenará por los pensamientos de tentación que Satanás o sus subordinados sugieren en tu mente

Pablo reconocía que no era su espíritu, su verdadero hombre interior, el que hacía cosas pecaminosas, porque el no las quería hacer. Más bien era una naturaleza pecaminosa que aun no había aprendido a controlar por completo.

Esta es una importante verdad que los cristianos que sufren de TOC deben reconocer. Cuando sus pacientes se encuentran involuntariamente pensando en cosas que no desean pensar, el doctor Schwartz los anima a reconocer que es un mero síntoma de TOC. Él les enseña a pensar “no soy yo, es mi TOC”. No es su verdadera persona interior la que piensa aquellos pensamientos. Los pensamientos involuntarios son un mero síntoma de que una porción de su cerebro no está funcionando bien.

Como un cristiano que lucha contra el TOC, puedes decirte algo parecido cuando un pensamiento no deseado, intrusivo aparezca: “No soy yo, es solamente mi carne”. O “no soy yo, es solamente una tentación”.

Reconocer esta verdad ayuda a los pacientes con TOC a saltar la cinta de correr y detener el ciclo de retroalimentación sin fin. Los pensamientos no deseados deben ser visto como lo que verdaderamente son, como travesuras de un cerebro carnal que no se está comportando como deseamos, o como tentaciones sugeridas a tu mente desde una fuente externa. Cuando reconocemos que estos pensamientos no son verdaderas expresiones de nuestro interior, entonces podremos entender por qué Dios está dispuesto a tener misericordia de nosotros.

Podemos entonces reconocer, como Pablo:

Porque Dios sujetó a todos en desobediencia, para tener misericordia de todos.

Romanos 11:32

Solo tenemos que confesar nuestros pecados, incluidos los pensamientos pecaminosos y Dios los perdonará:

Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad.

1 Juan 1:9

Al igual que Pablo podemos reconocer que, “Ahora, pues, ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús, los que no andan conforme a la carne, sino conforme al Espíritu.”

¿Lo entendiste? “NINGUNA CONDENACIÓN HAY PARA LOS QUE ESTÁN EN CRISTO JESÚS”. Debido a que no es tu verdadero tú, tu espíritu, el que tiene esos pensamientos no deseados, Dios no te condenará por ellos, porque estás en unión con Cristo Jesús.

Así que para responder a la pregunta: “¡Qué pensamiento tan horrible! ¿Dios me perdonará por esto?” ¡Sí! ¡Dios te perdonará si te arrepientes y confiesas! Te perdonará por tres razones:

No fue el verdadero tú, tu espíritu, quien inició ese pensamiento no deseado. Fue tu carne.

Pasaje clave: Romanos 7:20

Los pensamientos del TOC vienen de tu propio cerebro. Eso es lo que los hace parecer tan aterradores. Pero déjame aclarar de nuevo lo siguiente: el verdadero tú, tu espíritu, no es tu mismo cerebro. Tu espíritu es el centro de tu voluntad, le dice a tu cerebro que pensar. Pero debido al TOC, tu cerebro no siempre piensa lo que tu espíritu desea que pienses. Tu cerebro impulsivamente piensa cosas indeseables, y sí, a veces momentáneamente incluso quiere pensarlas. Esto es mucho más probable que suceda si tu cerebro está cansado, sobre estimulado, frustrado o asustado. Cuando tienes un pensamiento de TOC, tu carne momentáneamente gana control y no obedece a tu espíritu.

¿Cómo puedes saber si un pensamiento vino de tu espíritu o de tu naturaleza pecaminosa? Si no te sientes feliz cuando tienes esos pensamientos, te arrepientes y quieres dejarlos, entonces fue tu carne la que los pensó, no tu verdadero yo. Por eso cuando los apóstoles estaban tratando de permanecer despiertos y orar, pero se durmieron, Jesús dijo: “el espíritu a la verdad está dispuesto, pero la carne es débil”. A Jesús no le agradó que los discípulos durmieran, pero lo entendió y los perdonó.

Por eso Dios nos perdona por aquellos pensamientos. Él sabe que tu espíritu está dispuesto, aunque tu mente no siempre obedece a tu espíritu.

Jesús murió por ese pecado.

El siguiente día vio Juan a Jesús que venía a él, y dijo: He aquí el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo.

Juan 1:29

Él prometió perdonarnos si confesamos nuestros pecados (1 Juan 1:9)

Sabiendo que Dios no te condenará, ya no necesitas temer el castigo ¡Puedes salir de la caminadora! Ahora puedes apartar tu mente de esos pensamientos pecaminosos hacia otras cosas, hacia cosas buenas.

PREGUNTAS: “¿Quiere decir esto que no soy realmente un cristiano (o uno de los elegidos)? Un verdadero cristiano no pensaría cosas así, ¿o sí?

Los cristianos no son perfectos aun. Incluso el apóstol Pablo escribió en Filipenses 3:12, “No que lo haya alcanzado ya, ni que ya sea perfecto; sino que prosigo, por ver si logro asir aquello para lo cual fui también asido por Cristo Jesús.”

Ninguno de nosotros será hecho perfecto hasta que estemos con Cristo en el cielo (Hebreos 12:23). De todas formas, podemos y debemos crecer hacia la perfección o la madurez.

Así que sí, es posible que un verdadero cristiano tenga pensamientos no deseados. Tal como hemos visto en Romanos capítulo 7, el mismo Pablo a veces sufrió con pensamientos no deseados. Todos los cristianos lo hacen. Por supuesto, los no cristianos también sufren con pensamientos no deseados. Pero hay una diferencia crucial que distingue al elegido del perdido. Es su fe, o confianza en Cristo.

De cierto, de cierto os digo: El que cree en mí, tiene vida eterna.

Juan 6:47

¿Haz puesto tu confianza en Jesús para salvación? ¿haz confiado en el como tu Señor y Maestro? ¿te has comprometido a servirle? sí así es, de acuerdo al pasaje de arriba, AHORA TIENES vida eterna. ¡La posees ahora mismo!

Solo piensa en esto. La vida eterna es una vida que nunca acaba. Si alguna vez la fueras a perder no sería eterna, ¿o sí? Jesús definió la vida eterna de esta manera cuando dijo:

De cierto, de cierto os digo: El que oye mi palabra, y cree al que me envió, tiene vida eterna; y no vendrá a condenación, mas ha pasado de muerte a vida.

Juan 5:24

Si alguien posee vida eterna, entonces “NO VENDRÁ A CONDENACIÓN” sino que “HA PASADO DE MUERTE A VIDA”.

Mis ovejas oyen mi voz, y yo las conozco, y me siguen, y yo les doy vida eterna; y no perecerán jamás, ni nadie las arrebatará de mi mano. Mi Padre que me las dio, es mayor que todos, y nadie las puede arrebatar de la mano de mi Padre.

Juan 10:27-29

¿Escuchas las palabras de Jesús y lo sigues? Entonces Él sabe que eres suyo. Te da vida eterna, no perecerás jamás. ¡Nadie puede arrebatarte de su mano! ¡Ni Satanás, ni un falso maestro, ni tu mismo! Si pudieras alguna vez perecer, entonces no tendrías verdadera vida eterna. Pero de acuerdo a Jesús ¡ya posees vida eterna! Sí, haz recibido verdadera vida eterna si pusiste tu fe en Él.

PREGUNTA: “¿He cometido el pecado imperdonable?

Por favor lee el artículo What is the blasphemy against the Holy Spirit? (¿Qué es la blasfemia contra el Espíritu Santo? en inglés del autor original de este artículo) para entender en que consiste el pecado imperdonable. Por ahora basta con decir que si lo hubieras cometido, no estarías muy preocupado por eso, porque quienes lo cometen no se pueden arrepentir como veremos ahora.

PREGUNTAS: “¿Iré al infierno? ¿Me he apartado de Dios (o he perdido mi salvación)?

¿Te arrepientes de las cosas que has hecho y estás dispuesto al cambio? Entonces no te has alejado de Dios ni perdido tu salvación. Aquellos que se han alejado de Dios no pueden renovarse al arrepentimiento. Permanece tranquilo ya que si estás arrepentido, no te has apartado de Dios.

Porque es imposible que los que una vez fueron iluminados y gustaron del don celestial, y fueron hechos partícipes del Espíritu Santo, y asimismo gustaron de la buena palabra de Dios y los poderes del siglo venidero, y recayeron, sean otra vez renovados para arrepentimiento, crucificando de nuevo para sí mismos al Hijo de Dios y exponiéndole a vituperio.

Hebreos 6:4-6

No solo eso, sino que aquellos que se apartan que se apartan de Jesús nunca creyeron ya que el escritor de la carta a los Hebreos continúa diciendo que “apartarse” (abandonar a Cristo) no “pertenece a la salvación”. Más bien es el final de aquellos que llevan tercamente “espinos y abrojos” (malas acciones) a pesar de las muchas oportunidades de arrepentimiento de un Dios amoroso y misericordioso.

Porque la tierra que bebe la lluvia que muchas veces cae sobre ella, y produce hierba provechosa a aquellos por los cuales es labrada, recibe bendición de Dios; pero la que produce espinos y abrojos es reprobada, está próxima a ser maldecida, y su fin es el ser quemada. Pero en cuanto a vosotros, oh amados, estamos persuadidos de cosas mejores, y que pertenecen a la salvación, aunque hablamos así.

hebreos 6:7-9 rvr1960

¿Estás arrepentido? ¿Aun amas a Jesús? ¿Deseas servir a Dios? Entonces no te has apartado.

Los pensamientos producidos por el TOC no harán que Dios te condene, o que pierdas tu salvación, ni impedirán que Dios ame y acepte a cualquiera que haya creído en Cristo. Tu aceptación delante de Dios está basada en la justicia de Cristo, no en tu propia justicia. Por favor lee el siguiente artículo para saber más de esto: Why We Must Be Clothed In the Righteousness of Christ! (¡Por qué debemos revistar de la Justicia de Cristo! en inglés del autor original de este artículo).

Pon tu mente en paz, querido amigo cristiano. Aquellos pensamientos no deseados son solo síntomas de tu naturaleza inferior, tu carne. Dios sabe que tu naturaleza superior, tu espíritu, no desea tener tales pensamientos. Él te entiende y te perdonará. Así que confiesa estos pecados a Jesús y resuelve, con su ayuda, no volver a cometerlos. Él te perdonará y te limpiará de toda maldad. Deja de preocuparte por esos pensamientos y ellos se irán. Ellos no te pueden separar del amor de Dios. Nada lo puede hacer:

¿Quién nos separará del amor de Cristo? ¿Tribulación, o angustia, o persecución, o hambre, o desnudez, o peligro, o espada? Como está escrito: Por causa de ti somos muertos todo el tiempo; Somos contados como ovejas de matadero. Antes, en todas estas cosas somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó. Por lo cual estoy seguro de que ni la muerte, ni la vida, ni ángeles, ni principados, ni potestades, ni lo presente, ni lo por venir, ni lo alto, ni lo profundo, ni ninguna otra cosa creada nos podrá separar del amor de Dios, que es en Cristo Jesús Señor nuestro.

Romanos 8:35-39

Recuerda que Dios mismo dijo: “No te desampararé, ni te dejaré” (Hebreos 13:5). Dios nunca te soltará: ¡Él nunca NUNCA te abandonará, incluso cuando estés en medio de una lucha contra el TOC!

Cuando se vaya el falso temor de condenación, encontrarás que los pensamientos no deseados se irán, porque serás capaz de poner tu mente en otras cosas, en pensamientos buenos y que traigan paz. Esto es importante. Relájate. ¡No hay nada que temer ahora! Piensa cuanto te ama Dios: tanto que envió a su hijo unigénito para que muriera por ti. Si Él dio a su precioso, su único hijo por ti, ¿no te dará todo lo que necesitas para estar en paz y mucho, mucho más? Piensa en el perdón, el maravilloso perdón que fluye libremente y que tienes en Jesús. Piensa en el consolador, que está para confortarte, para guiarte y para fortalecerte. ¡Descansa en los brazos del buen pastor Jesús y ten paz! Él no permitirá que te ocurra ningún daño. Descansa y encontrarás que Dios renovará y refrescará tu mente cansada.

Por lo demás, hermanos, todo lo que es verdadero, todo lo honesto, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo que es de buen nombre; si hay virtud alguna, si algo digno de alabanza, en esto pensad.

Filipenses 4:8

Descansa mi querido amigo cristiano en las promesas de perdón, vida eterna y amor ilimitado. Entrega a Él todas tus ansiedades y encuentra la paz que sobrepasa todo entendimiento.

Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias. Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús.

Filipenses 4:6-7

Escucha las palabras de Jesús:

La paz os dejo, mi paz os doy; yo no os la doy como el mundo la da. No se turbe vuestro corazón, ni tenga miedo.

Juan 14:27

El TOC y la muerte del cristiano

(Traducción libre del sermón OCD AND THE DEATH OF THE CHRISTIAN [Jonnathon Bowers] de Bethlehem Baptist Church. En esta traducción se hace uso de la Reina Valera Revisión de 1960, diferente a la usada por el autor en su idioma original. Aunque se ha intentado conservar el sentido original del texto, algunos fragmentos podrían estar mal traducidos debido a diferencias culturales e idiomáticas).

"I Do NOT Have OCD". Tomado de Deviant Art
“I Do NOT Have OCD” (NO Tengo TOC). Tomado de Deviant Art.

20 Pues si habéis muerto con Cristo en cuanto a los rudimentos del mundo, ¿por qué, como si vivieseis en el mundo, os sometéis a preceptos 21 tales como: No manejes, ni gustes, ni aun toques 22 (en conformidad a mandamientos y doctrinas de hombres), cosas que todas se destruyen con el uso? 23 Tales cosas tienen a la verdad cierta reputación de sabiduría en culto voluntario, en humildad y en duro trato del cuerpo; pero no tienen valor alguno contra los apetitos de la carne.

Colosenses 2:20-23 (RVR1960)

Introducción

En nuestro tiempo juntos me gustaría que consideráramos lo que la biblia dice sobre el Trastorno Obsesivo Compulsivo, a menudo abreviado como TOC. Pero antes de hacerlo, me gustaría explicar porque escogí este tema.

Primero, el TOC debería estar afectando a algunos de los que están escuchando este mensaje. Según el Instituto Nacional de Salud Mental cerca de 2,2 millones de adultos en Estados Unidos sufren de este trastorno. Si hacen cuentas, eso es más o menos un uno por ciento de la población adulta. Para los niños, las probabilidades se reducen a la mitad. Podríamos decir que en un salón como este, algunos de ustedes pueden sentirse identificados con los síntomas que voy a describir en pocos minutos.

Segundo, nadie sufre o peca en un pueblo de relaciones fantasmas. Nuestra disfunción siempre afecta a otras personas. No solo debemos enfocarnos en aquellos que sufren TOC, sino también en sus cónyuges, compañeros de piso, parientes, amigos y compañeros de trabajo que deben enfrentar patrones de comportamiento que a veces confunden y agravan la situación. ¿Cómo sería una respuesta amorosa, firme y esperanzadora ante estas circunstancias?

Tercera razón: Personalmente he sufrido a causa del TOC de una forma u otra desde que era adolescente. Por eso tengo un gran interés en saber si Jesús me ofrece alguna esperanza de cambio, si la biblia puede despejar las nieblas del terreno de mi mente. Pero también abordo este tema [como su pastor] para tener una oportunidad de jactarme de mi debilidad antes que ustedes de tal forma que el poder de Cristo brille más fuertemente y así ustedes descansen más en él.

Razón número cuatro: Creo que un tema como este nos da una buena razón para reflexionar sobre como los creyentes deberíamos ver la salud mental en general. Por ejemplo, ¿cuál es la relación entre el cuerpo y el alma? ¿son el TOC o cualquier otro desequilibrio mental fenómenos estrictamente biológicos, tratables con la correcta dosis de medicamentos y terapia de comportamiento? ¿O hay problemas espirituales acechando en las malas hierbas? ¿Puede la lucha por la integridad mental ser también una cuestión de fe y arrepentimiento, de confiar en las promesas de Dios?

Esta pregunta me lleva a la última razón para abordar el TOC. Cualquier cosa que concluyamos sobre la interacción entre el evangelio y la neuroquímica, los deseos y temores que conducen a la persona con TOC son en el fondo comunes para todos nosotros: tener el control; ser aceptables para Dios; estar libres de culpa; lo que otras personas piensen de nosotros; temor al futuro, del daño que nosotros o nuestros seres amados pudiéramos sufrir; un deseo de perfección y orden. En la medida en que la biblia aborda estas preocupaciones, el tema del TOC tiene algo que decirnos.

Ahora explicaré como está estructurado este mensaje. Quiero empezar exponiendo el TOC en detalle: ¿Qué es? ¿cómo es el comportamiento típico de una persona con TOC? ¿Tiene causas físicas este trastorno?. Después estudiaremos Colosenses 2:20-23 y el contexto en el cual se desarrolla, ¿cuál es la principal preocupación de Pablo? ¿cómo aplica el mensaje del evangelio para la situación que enfrenta su audiencia?. Finalmente concluiremos al enfrentar el TOC con un examen profundo del mensaje de Pablo para ver como la muerte y la resurrección de Cristo cambia la forma en que buscamos mentes sanas. ¿Oramos?

Explicación del TOC

Para bien o para mal el Trastorno Obsesivo Compulsivo ha encontrado su lugar en la cultura popular como una etiqueta para alguien tenso con una fijación en los detalles. Así que una persona podría ser obsesiva con su horario o su presupuesto o con tener sus cubiertos perfectamente afilados. Si eso es todo lo que significa tener TOC, sospecho que más del uno por ciento de los adultos estadounidenses calificarían para tener este trastorno. Todos tenemos diversas peculiaridades y excentricidades. Por ejemplo, me molesta mucho tirar tubos de crema dental casi vacíos. Me parece un desperdicio. La cosa es que empiezo a usar un nuevo tubo de crema y dejo el viejo para que recoja polvo en la secadora. Es terapéutico y a mi esposa la vuelve loca. Pero así sea un hábito extraño, eso no me califica como un obsesivo compulsivo. Me certifica como un tonto. Si eso no es TOC ¿entonces de que se trata?

Normalmente una persona con TOC tiene pensamientos involuntarios que causan un significativo grado de ansiedad y que no parecen irse. Podrían ser temores de contaminación, de cometer el pecado imperdonable, atropellar a alguien con tu carro o hacer el ridículo en público. Estos pensamientos recurrentes son considerados “obsesiones” y conforman la mitad de la ecuación del TOC. Mike Emlet de la Fundación de Consejería Cristiana y Educativa los considera “pensamientos pegajosos” y creo que es una buena descripción. Imagínate caminando en el bosque y que tu cabeza atraviese una telaraña. No puedes solamente desear que se quite. Se ha pegado a tu piel y cabello, y lo que es peor, ha traído un invitado no deseado. ¿Qué haces? Instantáneamente te transformas en un huracán de saneamiento. No es diferente a lo que siente una persona con TOC. Los pensamientos obsesivos aparecen, la ansiedad aumenta y debes hacer algo o sientes que te vas a romper. Así que te lavas las manos, giras alrededor de donde crees que has atropellado a alguien, cuentas los escalones para aparentar control sobre tu entorno, etc. Este es el nivel de “compulsión” en el TOC. Ahora, no todas las personas con TOC demuestran un comportamiento compulsivo como el que acabo de describir. Algunas personas tienen “O pura” u obsesión pura. Pero en muchos casos este es el patrón.

Pero aquí está la trampa: si bien la compulsión es una posibilidad de alivio, es un refugio falso, una casa construida sobre la arena. A menudo, rendirse a la compulsión solo irrita a la obsesión inicial. Piensa en esto como una avispa en la cocina. Su presencia es amenazante. Sabes que realmente podría lastimarte, incluso matarte si tienes una alergia mortal. ¿Qué haces? la atacas. Pero si eres como yo, tu golpe es deficiente. No alcanzas a la avispa, y lo que es peor, la has hecho enojar. Sigues intentando golpearla, pero empieza a insultar a tu madre y sigue así hasta que alguien sale herido. En el caso del TOC, nunca sabes si tus manos están lo suficientemente limpias. O si omitiste contar un escalón. Así que lo haces una y otra vez y otra vez.

Esto nos lleva a la causa del asunto. ¿Cual es la diferencia entre la persona que revisa las cerraduras una vez antes de salir de su casa y otra persona que se para enfrente de la puerta de su casa durante diez minutos (o más) tratando de asegurarse de que no quede abierta a los ladrones? desde un punto de vista material, parece que la química cerebral, la genética y la influencia del ambiente juegan un papel importante. Algunos, por ejemplo, han sugerido un enlace entre el TOC y niveles anormales de serotonina, una sustancia química que transmite mensajes entre neuronas en el cerebro. Algunos niños pueden mostrar síntomas después de enfermarse con estreptococos en la garganta o escarlatina. Pero a pesar de todas estas pistas, nadie ha podido encontrar una causa o explicación física indiscutible. Incluso si esto fuera posible, solo nos llevaría muy lejos, porque todavía tendríamos que lidiar con el problema más profundo de nuestra adoración. Mike Emlet dice esto:

Aunque las neuroquímicas alteradas (serotonina y otras) podrían ser parte de la “presión corporal” del TOC, no existe actualmente ninguna forma de probar que son “la causa última”. ¿Por qué? Debido a la unión del corazón y el cuerpo siempre va a existir al menos una correlación biológica: una conección visible, medible (más o menos) entre el espíritu y el cuerpo… Mientras la neuroquímica y la circuitería neuroanatómica puedan ser anteriores y presionarnos a responder de cierta forma, es igualmente posible que el estado de nuestros corazones – nuestras creencias acerca de Dios, nosotros mismos y el mundo que nos rodea – podrían influenciar y cambiar la neuroquímica de nuestros cerebros

Así que haríamos bien, creo, en ver lo que Dios tiene que decir acerca de nuestros corazones (¡y nuestros cuerpos!) y permitir que sea eso lo que gobierne nuestro acercamiento al TOC. Acompáñame a Colosenses 2:20-23.

Conectando Colosenses 2:20-23

El Apóstol Pablo empieza nuestro pasaje recordando a sus lectores que ellos han muerto con Cristo “a los rudimentos del mundo” (2:20). Así que debemos hacer dos preguntas. Primero, ¿qué son los rudimentos del mundo? Segundo, ¿que muerte tiene Pablo en mente?

Empecemos con la primera pregunta acerca de los rudimentos del mundo. La frase en la biblia de estudio ESV (English Standard Version) traduce una palabra griega: stoicheion. Puede ser usada para referirse a los fundamentos de algo, como en Hebreos 5:12, donde los cristianos necesitan a alguien que les enseñe los “primeros rudimentos de las palabras de Dios”. En Colosenses, stoicheion se asocia con el mundo material – hecho de elementos (tierra, aire, agua y fuego) como una puerta al mundo espiritual. Fíjense en como Colosenses 1:16 Pablo explica que Cristo es supremo sobre todas las cosas “visibles e invisibles; sean tronos, sean dominios, sean principados, sean potestades”. Los enemigos del evangelio en Colosenses 2:18 son aquellos que insisten “afectando humildad (traducido en inglés como ascetismo) y culto a los ángeles”. Nuevamente vemos esta interacción entre lo físico y lo espiritual. Es posible que aquellos de quienes Pablo está advirtiendo fueran judíos de algún bando que tenían un don para lo místico y veían al mundo material como el dominio de diferentes rangos de poderes malignos. Estaban en esclavitud a los espíritus elementales del mundo.

Pero déjame abordar mi segunda pregunta. El punto de Pablo en Colosenses 2:20 es que los colosenses han muerto a la tiranía de los espíritus elementales del mundo. ¿Donde? en la cruz. Pablo describe la crucifixión de Cristo y al creyente al principio del capítulo 2 usando dos ilustraciones, una quirúrgica y otra financiera. Con estas ilustraciones, podemos ver que la cruz produce muerte y vida. Empecemos con la cirugía. Con la muerte de Cristo, a los colosenses se les fue removida su carne. No su carne física, como en la ley mosaica. En vez de eso, fueron “circuncidados con circuncisión no hecha a mano” (v.11). La carne que tiene Pablo en mente en este pasaje es el asiento de los deseos pecaminosos, la fuente de “fornicación, impureza, pasiones desordenadas, malos deseos y avaricia, que es idolatría” (Colosenses 3:5). Cuando Cristo presentó su carne a la muerte – carne que cargó con los pecados de los colosenses – ellos quienes una vez estuvieron vivos para el mundo presentaron su carne a la más verdadera circuncisión.

Pero eso no es todo. Sí, los colosenses habían pasado de vida a muerte en Cristo. Pero también habían pasado de muerte a vida. Esto trae a colación la ilustración financiera que mencioné hace un momento. Acompáñame al versículo 13:

Y a vosotros, estando muertos en pecados y en la incircuncisión de vuestra carne, os dio vida juntamente con él, perdonándoos todos los pecados Colosenses 2:13

¿Como hizo posible Dios esta nueva vida? Mira el versículo 14: “anulando el acta de los decretos que había contra nosotros“. Los colosenses habían alcanzado el nivel máximo permitido de sus tarjetas de crédito moral con sus pecados y era hora de pagar. Pero Dios, que es rico en misericordia, canceló la deuda y mandó a los acreedores a sus casas.

Sigamos leyendo el versículo 14. “quitándola [el acta de los decretos, la deuda] de en medio“. ¿Cómo lo hizo? “clavándola en la cruz“. Como resultado el versículo 15 dice “y despojando a los principados y a las potestades [‘espíritus elementales’], los exhibió públicamente, triunfando sobre ellos en la cruz”.

Así que los gobernantes y las autoridades tuvieron alguna vez poder sobre los colosenses, un poder que fue sostenido por el pecado imperdonable. Quizás los colosenses tuvieron un profundo sentimiento de culpa y fueron impulsados a apaciguar a cualquiera de las fuerzas cósmicas que hubieran ofendido. Jesús quitó esa opresión, aunque lo hizo mostrándose a sí mismo a través de su resurrección como el supremo de toda la creación. Los colosenses también se criaron con Cristo, eliminando cualquier amenaza que representaran los espíritus elementales.

Piensa en esto como un chantaje espiritual. Es como si los gobernantes y las autoridades conocieran toda clase de secretos sucios de los colosenses, secretos que podrían manejar para su propio beneficio. Con su muerte y resurrección, Jesús vindicó a los colosenses y los puso bajo su protección así que ya no tenían nada que temer.

Hay una escena en la película “Batman: el caballero de la noche” donde un personaje llamado Sr. Reese descubre que el adinerado Bruce Wayne, quien secretamente es Batman, ha estado usando el departamento de Investigación y Desarrollo de su propia compañía para proveerse de armas y otra tecnología para luchar contra el crimen. Armado con esta información, va a ver al jefe del departamento Lucius Fox para intentar hacerse rico. Con una expresión de triunfo en su rostro le dice a Lucius, “Quiero diez millones de dólares al año por el resto de mi vida”. Lucius lo mira sin comprender y le dice, “Déjame ver. Crees que tu cliente, uno de los hombres más ricos y poderosos del mundo, es en secreto un vigilante que pasa sus noches combatiendo criminales con sus propias manos, ¿y tu plan es chantajearlo? Buena suerte”. El Sr. Reese busca palabras y abandona la oficina avergonzado.

Eso es exactamente lo que les pasó a los espíritus elementales del mundo. Ellos no tienen autoridad sobre Jesús o sus seguidores. Pero parece que los colosenses lo habían olvidado. Miremos Colosenses 2:20 otra vez. Pablo escribe “Pues si habéis muerto con Cristo en cuanto a los rudimentos del mundo, ¿por qué, como si vivieseis en el mundo, os sometéis a preceptos”.

Imagina que al día siguiente, Lucius trajo el cheque con la cantidad demanda por el Sr. Reese, e hizo su mejor esfuerzo para evitar el contacto visual cuando se cruzaran sus caminos. El hubiera actuado de forma contraria a la realidad al dar una obediencia inmerecida al Sr. Reese.

Eso es justamente lo que estaban haciendo los colosenses al someterse a los reglamentos. ¿Se refiere Pablo a cualquier clase de regla? No, el da un ejemplo de lo que quiere decir en el versículo 21: “No manejes, ni gustes, ni aun toques“. Estos reglamentos fueron probablemente similares a las que encontramos en 1 Timoteo 4:3, donde Pablo describe a aquellos que “prohibirán casarse, y mandarán abstenerse de alimentos que Dios creó para que con acción de gracias participasen de ellos los creyentes“. Lo que hace inútil este tipo de reglamentos es que se refieren a cosas que no tienen poder en sí mismas para santificar o profanar. La leche no puede mantenerse fresca por sí misma ¿cómo podría protegerte de que fueras estropeado?. Pablo toca este punto en el versículo 22 de nuestro pasaje: “…cosas que todas se destruyen con el uso?“. Este tipo de reglamentos no vienen de parte de Dios sino que son “(en conformidad a mandamientos y doctrinas de hombres)” (v.22).

En el versículo 23, Pablo continúa su ataque a este sistema hecho por el hombre. Admite que estas prohibiciones parecen atractivas superficialmente: “Tales cosas tienen a la verdad cierta reputación de sabiduría en culto voluntario, en humildad y en duro trato del cuerpo“. Las personas tienen un cierto respeto por quienes dedican sus vidas a negarse a sí mismos las comodidades que la mayoría de nosotros disfrutamos.

Una de mis historias favoritas en este aspecto es la de Simeón el Estilita. Fue un hombre que vivió en Siria entre el Siglo IV y V D.C. Decidió vivir sobre un pilar para alejarse de las personas y consagrarse más a Dios. Según  los relatos sobre su vida, permaneció allí durante 37 años. Aunque esta clase de comportamiento es ciertamente impresionante, es notablemente inefectivo en la lucha contra el pecado. Sí, hay lugar en la vida cristiana para la abnegación. Pero la carga de Pablo en Colosenses 2 es el celo mal orientado al cual los colosenses se sentían atraídos y que los podía distraer de la búsqueda de la santidad. Los reglamentos, escribe, “…tienen a la verdad cierta reputación de sabiduríapero no tienen valor alguno contra los apetitos de la carne” (v. 23) ¿Por qué?

En Marcos 7, los fariseos notaron que los discípulos de Jesús comieron sin lavarse las manos. Esta impiedad los escandalizó y le preguntaron a Jesús cómo lo permitía: “¿Por qué tus discípulos no andan conforme a la tradición de los ancianos [recuerda los preceptos y enseñanzas humanas de Colosenses 2:22], sino que comen pan con manos inmundas?” (Marcos 7:5). Jesús los llamó por su preocupación, no porque estuvieran preocupados por la inmundicia, sino porque lo estaban buscando en todos los lugares equivocados. Él dice en 7:15, “Nada hay fuera del hombre que entre en él, que le pueda contaminar; pero lo que sale de él, eso es lo que contamina al hombre”. Continúa en el versículo 21: “Porque de dentro, del corazón de los hombres, salen los malos pensamientos, los adulterios, las fornicaciones, los homicidios” entre otros. “Todas estas maldades de dentro salen, y contaminan al hombre” (Marcos 7:23).

¿Y que tiene que ver todo esto con el TOC?

El TOC y la muerte del cristiano

He titulado este mensaje “El TOC y la muerte del cristiano” porque creo que hay una profunda conexión entre el ciclo de las obsesiones y las compulsiones por una parte y la religión hecha así misma de Colosenses 2. Además, creo que el reconocimiento de esta conexión permite a los creyentes con TOC observar su muerte y resurrección en Cristo con el poder de crear un cambio en el nivel del corazón.

Ahora por favor escúchenme: No estoy diciendo que cosas como la medicación o ciertas formas de terapia cognitivo-conductual no tengan lugar en la lucha del creyente contra el TOC. Solo quiero asegurarme que mantengamos estas estrategias en su lugar adecuado. Manejan los síntomas. Esto es importante y podría ser un primer paso necesario para las personas. Pero estas estrategias en sí mismas son incapaces de abordar el problema más profundo de un corazón ansioso o temeroso o culpable.

Otra aclaración: No estoy argumentando que la mera presencia de pensamientos obsesivos y la tentación hacia un comportamiento compulsivo necesariamente involucre pecado. Podría, pero eso es un tema para otro sermón. Lo que digo es que Colosenses 2 aborda cómo una persona responde a esos pensamientos y a esas tentaciones. Esa respuesta puede ser pecaminosa o justa. El poder del evangelio a menudo nos encuentra en nuestras tentaciones, proporcionando una manera de soportarlas fielmente. En otras palabras, no es inevitable que un cristiano que lucha con el TOC viva su vida en una esclavitud por un comportamiento repetitivo, aunque puede luchar hasta el día en que muera. Hay esperanza en nuestro Salvador.

Ya sentadas las bases, intentemos conectar los puntos entre el TOC y Colosenses 2. Creo que Pablo nos da el vocabulario para entender por qué el ciclo de las obsesiones y las compulsiones es tan cautivador. Digamos que eres invadido por el pensamiento de que podrías tergiversar la verdad de algo y arruinar tu reputación. Encontré este temor al leer un texto asignado para una clase que estaba tomando. Tenía que reportar cuanto de la lectura había completado así que quería estar seguro de que verdaderamente había leído todo el capítulo. Así que estaría leyendo una oración y mis ojos podrían omitir una palabra o no recordar lo que dijo la última oración. Entonces lo leería nuevamente. De alguna manera, se sentía noble tomarse el tiempo extra para asegurarse de que estaba dando un informe preciso. Pero luego me preguntaría a mí mismo ¿Realmente leí la oración esa vez? Y comenzaría en una espiral lenta dejándome releyendo la misma sección una y otra vez, conduciéndome a llorar de frustración.

¿Qué pasaba? ¿Qué me manejaba? Bueno, por una parte quería ser un estudiante honesto. Eso es algo bueno. Dios nos dice en Efesios 4:25 que debemos decir la verdad a nuestro prójimo. Pero eso no era lo que realmente estaba buscando. Quería omnisciencia. Tenía miedo del engaño de mi corazón y sentí que la única manera de poder descansar era saber infaliblemente que mis ojos habían procesado cada rasguño de tinta en la página que tenía delante. Pero Dios no espera que seamos omniscientes. Conoce nuestras limitaciones. Nos recuerda que somos polvo (Salmos 103:14). De hecho está muy feliz con aproximaciones razonables cuando la situación lo pide (¿Alimentó Jesús a 5000 o a 4902?).

Así que en mi lectura repetitiva, elegí someterme a la definición de veracidad de otra persona. En palabras de Pablo, me estaba sometiendo a los reglamentos: “No manejes, ni gustes, ni aun toques“. Me inclinaba ante decretos y enseñanzas humanas: mías, no de Dios. Tenían apariencia de sabiduría para mí. ¿Quién no quiere ser exacto? El tiempo extra que me costó parecía un sacrificio digno en la búsqueda de la integridad. (Sin importar que fuera terriblemente poco amoroso con mi esposa que quería que pasáramos más tiempo juntos). Trataba mi cuerpo severamente al azotarme en una espuma de exasperación. Pero nunca encontré el descanso que buscaba. Mis reglas no tenían valor para detener la indulgencia de mi temerosa carne.

¿Cuál fue mi verdadera esperanza en ese caso? ¿Cuál es tu esperanza, creyente, en momentos de angustia mental? Es muy sencillo, que haz muerto y has sido levantado con Cristo. Haz muerto a los espíritus elementales del mundo con su chantaje e intimidación. Tus miedos más profundos no te dominan, incluso si sientes que lo hacen. Pablo dice “habéis muerto” a los colosenses “y vuestra vida está escondida con Cristo en Dios. Cuando Cristo, vuestra vida, se manifieste, entonces vosotros también seréis manifestados con él en gloria” (Colosenses 3:3-4). Mira a Jesús. Míralo triunfante sobre autoridades y potestades (Colosenses 2:15). Míralo como el escondite de los tesoros de la sabiduría y el conocimiento (Colosenses 2:3). Jesús tiene la mente más sana y completa que existe. Míralo como el lugar donde mora corporalmente la plenitud de la deidad (Colosenses 2:9). Míralo como la cabeza de la iglesia (Colosenses 2:19), el primogénito de toda la creación (Colosenses 1:15), aquel en quien todas las cosas se mantienen juntas (Colosenses 1:17), el que perdona todas tus transgresiones (Colosenses 2:13). Allí es donde está tu vida. Allí es donde estás. El TOC no te define. No define a tu amigo o a tu esposo o a tu hija o a tu madre. Pablo dice en Colosenses 3:9-10habiéndoos despojado del viejo hombre con sus hechos” – sí, incluso aquellos ilógicos o repetitivos – “y revestido del nuevo, el cual conforme a la imagen del que lo creó se va renovando hasta el conocimiento pleno“.

¿Me acompañarías para pedir a Dios que se complazca y nos de algo de aquella renovación incluso ahora?

Algunas lecciones de Kim Woo-Choong sobre superación y emprendimiento

Kim Woo Choong
Kim Woo Choong (김우중), antiguo presidente de Daewoo (대우). Tomado de Yonhap News

Hace no mucho desempolvé un libro que mi papá había dejado en el mueble de mi computador. Al parecer mi padre pensó que me atraería más el contenido del libro ya que el autor era -muy bien dicho, era- un aclamado empresario surcoreano, famoso por ser presidente de Daewoo, una empresa de la que no había vuelto a hablar desde que el esposo de mi hermana salió de su antiguo Tico.

Daewoo (대우, pronunciado “deu”) fue el segundo gran conglomerado surcoreano. Lo que empezó como una empresa de textiles con un préstamo inicial de unos 10 mil euros (algo más de 36 millones de pesos colombianos) se convirtió en una de las empresas más importantes de Asia en el último tramo del siglo pasado. La política surcoreana de fortalecer unos sectores empresariales nacionales permitió el crecimiento de Daewoo, aunque no impediría su caída a finales de los años noventa.

El libro en cuestión es “El mundo es tuyo pero tienes que ganártelo”. Es una recopilación de diferentes conferencias que Kim habría dictado ante jóvenes surcoreanos en las que buscaba resaltar la importancia de los valores tradicionales y el emprendimiento. Es uno de esos libros de auto ayuda con una narración agradable, ejemplos sencillos y capítulos cortos. Si pudiera resumir algunos de los valores que Kim expone en su libro, diría que son la preparación profesional, el respeto al prójimo, el correcto uso del tiempo, la importancia de la austeridad y la realización laboral.

El libro en general es bueno, pero tiene puntos débiles, al menos desde mi perspectiva. Como es de esperar en esta clase de libros, el hombre es enteramente capaz de cualquier cosa que se trace. Afortunadamente, a diferencia de otra clase de libros, no parece obviar las dificultades que se puedan enfrentar en cualquier parte del trayecto. Tengo una crítica muy grande hacia su idea de su sacrificio por el bien nacional y la aparente responsabilidad de ciertos empresarios ricos que no donan parte de su dinero a la caridad. Aún siendo un hombre de negocios, Kim no deja de tener ciertas ideas colectivistas que aparecen con cierta constancia.

Quizás la mayor sorpresa para mí, fue la influencia del evangelio en la cosmovisión de Kim. La madre del autor era una devota cristiana que rezaba constantemente por su familia y generó en su hijo una profunda impresión sobre la vida. Kim no concibe el trabajo como la mera forma de ganarse la vida, sino como su vocación y su fuerte crítica contra una vida excesos delatan la influencia de la ética protestante en su propia vida. Cabe señalar que el mismo reconoce que no es cristiano y parece sentir el mismo respeto hacia otras religiones y culturas.

Quizás lo triste de esta historia es que su empresa fracasó debido a los malos manejos financieros y a las perdidas millonarios que tuvo su empresa. Huyó de Corea del Sur durante algún tiempo, aunque regresó para ser juzgado y tiempo después liberado.

Aunque no comparta todas sus prácticas y formas de pensar, creo deja algunos mensajes interesantes que he encontrado en el epílogo del libro y que me gustaría compartir.

Realiza tu potencialidad

La juventud no es solamente la etapa en la que pasamos de la infancia a la edad adulta. No pienses en ella como una simple estación de un trayecto. No es exagerado decir que esta época determinará la calidad y la dirección de toda ella y de tu vida.

La posibilidad trae consigo ventajas y desventajas, aspectos positivos y negativos, esperanza y desesperación; y como todavía eres maleable, la manera en que aproveches tu juventud determinará el camino que tomarás en el futuro. Esa es la razón por la que prestamos atención a la juventud. Como mayor que tú, como un empresario que se interesa por los jóvenes que habrán de asumir la responsabilidad por el futuro del país, y por la potencialidad que tienes, quise compartir contigo mis pensamientos acerca de la juventud.

Sueña

Como dije anteriormente, la historia es de los soñadores. Sólo pueden ser conductores de la historia mundial los países que tienen un pueblo que sueña, un pueblo que procura hacer realidad los sueños, un pueblo que comparte los sueños.

Tus sueños tienen que ser tan puros y tan claros como el agua de un manantial. Y tales sueños han de ser grandes. No hay sitio para la juventud que tiene sueños limitados, egoístas. Tienes que llevar el universo contigo, en tu corazón: y tus sueños han de ser tan grandes como el mismo universo. Dijo una vez un filósofo que una juventud sin sueños es lo mismo que un suicido psicológico. Así que forja sueños que sean puros, brillantes, grandes.

Piensa creativamente

La historia la conducen los pensadores creativos, las personas creativas. La sociedad que valora la creatividad y la productividad nunca conocerá el fracaso. Tú posees el poder del pensamiento positivo, así que siempre debes comenzar las cosas de manera afirmativa, positivamente ágil; haciéndolo así, serás quien señale el camino. Los jóvenes positivos y activos son la base de un mejor mañana.

No te entregues a la diversión y a la holgazanería. Debes estar listo para conducir el mundo, y tus ojos juveniles deben mirar tanto al futuro como al universo, ya que para ti el futuro y el mundo son una misma cosa. No seas mero espectador. Tu ambición debe convertirte en maestro, y tus mayores deben darte el apoyo necesario para que logres ese propósito.

Así que piensa creativamente. Sé una persona positiva y dinámica, haz un futuro mejor y hazte dueño de un mundo más grande.

Cuestiona

La historia progresa mediante el cuestionamiento y el valor. Las personas que cuestionan se abren camino. Como tú eres joven, estás lleno de confianza, y gracias a esa confianza eres valeroso. La juventud gusta de la aventura y no le teme al fracaso. Quien comienza las cosas con temor, ya perdió su juventud. Debes arder con el fuego de las realizaciones. Tienes que cultivarte de continuo y esforzarte por llegar a mayores alturas, a fin de satisfacer tales deseos de realización.

Confianza, espíritu de lucha, valor, aventura, realización, vitalidad, afán de ser precursor, pasión: todas estas son palabras propias de la juventud. La juventud no debe tener cabida para palabras como vileza, debilidad, pereza, fracaso, desesperación, desaliento, sumisión, etc.

Así que cuestiona con valor. No tengas temor de fracasar, y desafía a la vida con todas tus fuerzas.

Sacrifícate

La historia se desarrolla con sacrificio. Una generación tiene que sacrificarse para que la siguiente prospere.

Como eres joven, debes tener un sentido cabal de tu misión social: si no tienes este sentido de tu misión para con la sociedad, el país y la siguiente generación, habrás dejado de ser joven. Y hoy en día, esto es más aplicable a la joven generación de Corea. Nos encontramos en los umbrales de un país avanzado, porque mi generación ha tenido el sentido de misión y el espíritu de sacrificio necesarios para llevar al país hasta ellos. Ahora les corresponde a los jóvenes actuales conducirlo a través de esos umbrales, pero si no tienen el mismo sentido de misión y sacrificio, acabarán sentados en los quicios y nunca los cruzarán, lo que nadie quiere que suceda.

Así que haz tuyo este sentido de misión y sacrificio. Ten un absoluto sentido de sacrificio, para contribuir a la próxima generación.

Sé altruista

Todos estamos hechos para vivir juntos, nadie vive solo. El egocentrismo no es bueno, así que no debes contaminarte con los prejuicios del egocentrismo y la codicia personal. Piensa en el grupo antes que en ti mismo y ten en cuenta el bien público antes que la ganancia personal. Alguien que es esclavo del egoísmo no es joven.

La juventud conoce el valor de la confianza y del crédito. Es seguidora de la belleza, la cooperación y el amor. Sostiene los principios de la coexistencia y la prosperidad compartidas. Se interesa en la existencia, más que en las posesiones.

Los jóvenes no son personas que refugien en la soledad con sus fantasías, porque los sitios solitarios no son para ellos. Lo propio de los jóvenes son los espacios abiertos, donde conviven. Es entonces cuando la falsa fachada del “yo” se vuelve un “nosotros” verdadero. Así que no te contamines con egoísmos ni avaricia. Encamínate hacia el mañana con los demás, acompañado de amor y fe.

Sé fiel a ti mismo

Indistintamente de qué tan firme haya sido el propósito que tuvo mi generación de ser fiel a sí misma, fue difícil cumplirlo debido a las obligaciones familiares o de trabajo. A veces, la situación nos forzaba a hacer y decir cosas contrarias a lo que queríamos. Pero tú tienes que enfrentar tales circunstancias. Asegúrate de no estar atrapado o caer en el lazo de una cadenas. Considera que ir tras de lo que realmente deseas es la mejor manera de ser fiel a ti mismo como joven.

Sé modesto

El crecimiento y el desarrollo se origina en los conocimientos. Dejamos de crecer en el momento que pensamos que somos realmente importantes, cuando pensamos que ya sabemos algo . Con ello se acaba el desarrollo, al igual que el crecimiento. El crecimiento y el desarrollo son la consecuencia de comportarse con humildad y de esforzarse por aprender al máximo posible.

A medida que tus huesos se fortalezcan, debes bajar más la cabeza. Tenemos tanto que aprender de las gotas de sudor en la frente del granjero, del aceite en el uniforme del trabajador fabril, del cariñoso contacto de la madre que prepara el desayuno en la oscuridad que precede al amanecer. Abre tus ojos y oídos a las imágenes y a los sonidos de tu alrededor. Compórtate con humildad y estudia con ahínco.

Hasta una próxima entrada 😉

¿Puede un candidato cristiano cambiar un país?

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La presión para votar por un candidato cristiano puede torcer el corazón de los creyentes

Colombia enfrenta un momento muy particular en materia política que podría indicar un nuevo rumbo en los próximos años. Las FARC han quedado prácticamente libre de culpas -con canales para el proselitismo pagados por el Estado-, el gobierno de Juan Manuel Santos bastante desprestigiado y un crecimiento sentimiento de descontento en la población por los resultados de los gobiernos del establecimiento.

Con todo esto, no es difícil intuir que la izquierda ha hecho un gran esfuerzo para lograr poner un candidato en la presidencia. Gustavo Petro (extrema izquierda) y Sergio Fajardo (¿izquierda descremada?) parecen ser la tendencia en las redes sociales con temas de moda entre los jóvenes que se sienten cansados de la política tradicional. No está demás decir que a la derecha le falta empuje para proyectarse como una propuesta atractiva entre los indecisos.

A nadie le interesa la discusión política seria. “El socialismo no es malo, es problema de quienes gobiernan”, “Ecuador es de izquierda y miren que modernas carreteras tienen”, “¿Cuales su miedo si usted no tiene nada que le expropien?” son algunas de las muchas frases que se escuchan estos días.

La derecha es insípida, patética y tímida. Les da miedo decir que son de derechas, que apoyan el libre comercio y la libertad de expresión. Les aterra parecer políticamente incorrectos y ser atacados por una generación obsesionada con los resultados a corto plazo.

Con los cristianos el tema no es demasiado diferente. Para la mayoría de cristianos el tema no es que clase de gobierno o que propuestas son mejores, sino quien gobierna. Un candidato puede tener pésimas ideas en política y economía, pero ser disculpado porque es cristiano y presumiblemente honesto. Decir o pensar lo contrario es a menudo visto como rebeldía.

Así empieza el drama de los cristianos haciendo política y la presión sobre los feligreses para obtener votos.  No participar en los eventos de proselitismo, no traer votos al candidato o no promocionarle continuamente es a menudo visto como falta de compromiso con la Iglesia o con la Gran Comisión.

El escenario empeora si el candidato es también pastor en la iglesia. La mayoría parece descuidar la influencia que tiene un pastor tanto con su feligresía, como con los ciudadanos que dice va a representar. Quien no apoya al líder religioso debe resignarse a callar o no participar, pero nunca a cuestionar.

¿Que pasaría si el ‘ungido’ se equivoca y trae nefastas consecuencias para su iglesia, o incluso para su país?. El se las arreglará con Dios dicen sus seguidores tratando de callar sus conciencias. Es inimiginable para estas personas pensar que sus líderes por más virtuosos que sean, también son seres humanos propensos a fallar.

¿Como quedaría la imagen de una iglesia o del cristianismo en general si un político cristiano toma malas medidas o hace algo indebido?. Ser líder religioso y pretender ser líder político a su vez puede ser un arma de doble filo. El corazón del hombre es engañoso, y pensar que un político cristiano va a hacer la diferencia es descaradamente ingenuo.

¿Donde radica la diferencia sin importar la religión? En los valores y en el pensamiento político-económico. Un candidato que tenga clara la importancia de respetar los derechos de propiedad, fomentar la empresa privada, la separación de poderes, respetar la libertad de expresión y reducir el Estado es un candidato ideal para gobernar una nación.

¿No nos arriesga esto abrir las puertas a un gobierno contrario a los valores cristianos? Posiblemente, pero es ahí donde la Iglesia tiene su campo de batalla. Los cristianos no deberían tratar de imponer a través de las fuerzas del Estado su cosmovisión, sino a través del testimonio diario y la predicación del Evangelio.

Los cristianos estamos llamados a impactar al mundo con el mensaje de salvación del Señor Jesucristo, no a poner pastores-presidentes. El cambio debe empezar en el diario vivir de los cristianos que debemos mostrar a un Cristo vivo.

No estoy en contra de políticos cristianos, pero sí de movimientos políticos cristianos o de pastores candidatos. Los ministros del Evengelio deben seguir siendo ministros, y los políticos de profesión seguir en su vocación. Borrar esa línea que separa ambas profesiones solo va a generar malestar entre la Iglesia de Cristo. Un movimiento político cristiano va a ser la carta de presentación de los cristianos a la sociedad, y el factor humano siempre es impredecible.

Con todo, mi idea no es criticar al noble intento de los cristianos por cambiar este país. Admiro a quienes creen que su voto va a hacer la diferencia y se comprometen con un proyecto; pero la discusión debe girar en torno a que políticas apuntarán los cristianos, y al papel que las Iglesias van a tener para no generar controversia, sino proclamar las buenas nuevas de Cristo a los inconversos.

Mi única esperanza es que Petro o Fajardo no lleguen al poder, o que nos toque otro presidente de la derecha estatista que genere más descontento social. Colombia ha tenido una democracia relativamente estable, pero el pueblo exige un líder autoritario. Debemos orar por el país de nuestros ancestros y que Dios tenga misericordia de todos nosotros.

Sobre la vida después de la U en la U

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Trabajar honra a Dios y dignifica al hombre

A decir verdad resulta curioso pensar los rumbos que puede dar la vida. Hace un año me gradué como economista y hoy estoy trabajando en la misma universidad que me graduó. Mis sentimientos hacia esta institución han sido variados a lo largo de los años. Al principio casi la idolatraba pues no todos tienen la facilidad de estudiar en una universidad estatal. Después de la segunda mitad mi percepción fue bastante negativa al ver como el programa de Economía tiene una marcada tendencia estatista. El último año de estudio y estos meses que llevo trabajando constituyen mi etapa de independiente.

Puertas que se cierran, ventanas que se abren. Así podría resumir mi etapa post-universitaria, ya que “tenía” una gran opción laboral tan pronto me graduara. Un compañero de trabajo de mi papá me había prometido un gran trabajo en su empresa y con ese cuento me empecé a formar en las actividades de la empresa. El hombre me empezó a sacar el cuerpo y lo cogí en me dio de sus mentiras. Mandé mis bonitas hojas de vida a cuanta empresa saliera en el periódico, bolsa de empleo o con cuanto conocido me recomendara. Incluso en medio del desespero de no encontrar trabajo empecé a recurrir a políticos, aquellos que prometen lo que no es suyo y gracias a Dios tampoco pude encontrar empleo con ellos.

Una extraña oportunidad me abrió una puerta laboral. En medio del desocupe desempleo pensé que debía aprovechar mi tiempo y me inscribí en un curso de unos pocos fines de semana para aprender a manejar Stata y desempolvar un poco mis conocimientos de econometría y estadística. Al ver a algunos de mis antiguos compañeros de clase recordé un antiguo proyecto personal que había dejado en veremos y necesitaba contactar a un antiguo profesor que me ayudara para realizarlo. Lo visité en su oficina y tuvimos una amena conversación sobre la vida después de la Universidad. Sin que se lo pidiera me ofreció trabajo en su oficina para adelantar algunas actividades atrasadas.

De estudiante a desempleado, de desempleado a informal. Aunque es cierto que la informalidad es un tema de preocupación para los estudiosos de la Economía, mi caso no es grave ya que la experiencia me ha ayudado bastante en lo laboral y lo personal. Estar desempleado es muy difícil y si es prolongado puede llegar a volverse una gran carga. Pensar que aporto mi pequeño grano de arena a la sociedad -y a mí mismo por supuesto- es motivo de mucha alegría. Los profesores han visto con agrado mi trabajo y ya he tenido la oportunidad de trabajar en otras cosas y tener algunos ingresos adicionales.

Ser agradecido y dar lo mejor. Mi pastor parecía hablar muy en serio cuando me dijo que las pequeñas oportunidades deben ser aprovechadas. Sería la oportunidad perfecta para poner en práctica esa filosofía personal de la que tanto había pregonado y poco había aplicado. Hago mi trabajo con tanto cuidado y dedicación como si mi vida dependiera de ello. No es solo por el dinero, sino una forma de agradar a Dios. El trabajo honra a Dios y dignifica al hombre.

Toca trabajar, trabajar y trabajar. La vieja frase de Uribe aplica para la labor que estoy desempeñando ya que el trabajo es largo y el tiempo es corto. Toca aprovechar bien el tiempo, además de ser disciplinado y ordenado. Los fines de semana descanso y repongo las pilas para seguir trabajando. Todo en la vida implica un gran trabajo y lo que estoy persiguiendo requiere de un gran esfuerzo. Así, hago lo que hago pensando que va a tener un impacto positivo para mi futuro.

El intervencionismo, el gran derrotado en Norteamérica

Por Enrique Santos Montejo

El doctor Alfonso López Michelsen, en excelente artículo que publica “El Liberal” analiza con pleno conocimiento de causa y certero criterio, el fenómeno social y político que precipitó el deslizamiento de la opinión hacia el republicanismo y redujo a la nada las esperanzas de los jefes laboristas, empeñados en convenir las uniones obreras en factores electorales decisivos. “Desde las clases más bajas hasta las más elevadas, dice el doctor López Michelsen, todas maldicen hoy de la intervención del Estado. El agricultor, porque piensa que el precio de sus cosechas va a depender de un empleadillo de segunda categoría, más que de los abonos y las lluvias. El chofer prefiere conseguir, caras o baratas, las llantas de los productores que de los agentes del gobierno, por medio de memoriales en papel sellado. El comerciante quiere realizar su negocio sin cuotas, congelaciones, permisos ni prioridades. El inquilino está dispuesto a pagar el arrendamiento que se le pida, con tal de obtener el alojamiento, y piensa que sin la intervención del gobierno ya estaría solucionando el problema de las viviendas. El banquero sabe que hay abundancia de dinero, y quisiera destinarlo al fomento de la riqueza- Pero el Estado, con sus burócratas, le dice qué es lo que debe o no hacer con su dinero”. Más adelante agrega: “El afán de controlar crisis económicas futuras lleva a los gobiernos a dictar medidas que las producen de inmediato; y antes de que se produzcan los fenómenos monetarios de la deflación se vive por reacción psicológica una crisis económica, con todas las características de la escasez del medio circulante. Se legisla para una eventual carestía y se obtiene como resultado el que la escasez, que no existía, se produzca. Se dictan medidas para conjurar una hipotética crisis y el pánico consiguiente no tarda en producir los males que se querían evitar”.

“Tal, concluye el doctor López Michelsen, es la lección de las últimas semanas en los Estados Unidos”. Habría podido agregar: Tal es lo que ha pasado en Colombia con los controles y medidas extraordinarias para evitar crisis hipotéticas. Sobre todo, con las en mala hora dictadas por el gobierno para contener una inflación hipotética y controlar el precio de los víveres.

En pocas líneas supo el doctor López Michelsen condensar el estado de ánimo de un pueblo que quiere trabajar y producir, pero que no lo puede porque se halla atado al poste del intervencionismo paralizador de toda actividad creadora; residuo de prácticas medievales de gobierno; recurso de regímenes incapaces de afrontar la realidad y contra las drogas que lo están aniquilando. El mundo mejor, el mundo futuro, no será, como lo pretenden los que no aman la libertad de totalitarismos políticos y económicos, sino del libre funcionamiento de la iniciativa individual. El intervencionismo reposa sobre una base falsa: la incapacidad absoluta de los políticos para administrar las actividades económicas. Lo que en épocas normales está sometido a la rectoría de los grandes capitanes de la industria, hombres de negocios, técnicos, de todos, en fin, los que han vivido en contacto con la tierra y con el trabajo, se entrega a burócratas que jamás supieron de las cosas del campo, ni saben como funciona una fábrica, ni tienen interés distinto del de conservar sus puestos. Esta operación se hace con el pretexto de favorecer a los consumidores y combatir a los explotadores. El remedio es caro y malo. Los explotadores se trasladan a la bolsa negra y allí obtienen utilidades mucho mayores que las que les dejara el mercado libre. Y el consumidor queda entre dos fuegos: el de los controles y el de los especuladores. Y sufre, entonces, no solo de carestía sino de escasez.

La supresión de los controles no produjo en los Estados Unidos ninguno de los fenómenos de alza que se previeron. La carne, según lo informa “Time”, que era uno de los artículos más escasos y cuyo precio subiría, conforme a los controladores, a límites increíbles, subió, en efecto $1.20 el kilo. Pero como la abundancia de carne era enorme, los consumidores se abstuvieron de comprar y los especuladores tuvieron que bajar sucesivamente hasta llegar a un límite inferior al de los antiguos controles, osea a bajar sucesivamente hasta llegar a un límite inferior al de los antiguos controles, o sea a 55 centavos el kilo, y sigue bajando. El fenómeno que temen los expertos no es el de la inflación sino el de baja general, con el aumento, cada día mayor, de la producción, causa inmediata del levantamiento de los controles.

Todos los males del mundo, provienen de la falta de libertad, cuyo ocasión principió después de la Primera Guerra Mundial. Despotismo político en Alemania, en Italia, en Rusia, en España. Despotismo económico en el resto de las naciones.

El remedio está, pues, en recobrar lo que perdimos. En devolverles a los pueblos la libertad de decidir de sus propios destinos. En permitir que España y Rusia, y Polonia y Yugoeslavia y Rumania y Grecia, y Hungría y Alemania, en elecciones in control, expresen su voluntad y se den el gobierno que quieran. Y en el terreno económico expresen su voluntad y se den el gobierno que quieran. Y en el terreno económico volver a las leyes naturales, suprimiendo las restricciones, abriendo los cauces a la producción y al consumo. El hombre nació para ser libre. La esclavitud, en cualquiera de sus formas, lo disminuye y lo hace infeliz, le quita dignidad y decoro. De la misma manera, la actividad controlada ya no es actividad. La producción carece de estímulos desde que se le somete a limitaciones artificiales. De este punto de vista, el pueblo americano que libró a la Tierra de la esclavitud política con su victoriosa participación en la guerra, la libró también de la esclavitud económica, con la victoria completa que obtuvo sobre el sistema de controles. Que fueron los verdaderos vencidos en el debate electoral.

Lunes 11 de noviembre de 1946

Transcripción del artículo “El intervencionismo, el gran derrotado en Norteamérica” del libro La II Guerra Mundial vista por CALIBAN. Páginas 419-420. Bogotá, 1988.

Libertad política y libertad económica

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Enrique Santos Montejo “Calibán”, abuelo del actual presidente de Colombia Juan Manuel Santos Calderón. Fuente: Blu Radio.

Por Enrique Santos Montejo

Ralph Robey, afamado colaborador de “Newsweek” para las cuestiones económicas, cuenta que uno de sus amigos, enloquecido de entusiasmo por la victoria, le decía: “¡Qué grande país el nuestro! ¡Pensar que hace cuatro años no éramos nada como potencia militar, y hoy hemos vencido a los dos más grandes poderes de la tierra, y somos la nación más fuerte del mundo, desde todo punto de vista!”. Es una observación elemental. Pero ¿a qué se debe este resultado colosal? Simplemente, concluye Robey, al esfuerzo individual pasado y presente. La economía libre controles, la iniciativa individual, crearon la formidable máquina industrial americana y educaron generaciones de sabios, técnicos y obreros especializados. De esta manera, con rapidez vertiginosa, se convirtieron en industrias de guerra las industrias de paz. Todo ello gracias a la magnífica organización que cada uno de los industriales había dado a su empresa. La economía libre permitió el desarrollo de la riqueza en proporciones no imaginadas; estimuló el espíritu de invención y les dio también a los soldados ánimo y coraje para defender la prosperidad y la libertad amenazadas por el totalitarismo. Es decir por el intervencionismo llevado a sus últimas conclusiones económicas y políticas.

Naturalmente se tratará de probar que la victoria se debió a la economía planificada, controlada y ordenada por el Estado, como base para incitarnos a imitar a Rusia y admirar las maravillas de la esclavitud. No fueron, como lo sugieren maliciosa o ligeramente los adoradores del estatismo, el totalitarismo ruso o el colectivismo británico los que ganaron la guerra. Fue la libertad individual americana, que por medio de la intensa producción de sus fábricas creó el organismo militar, y ayudó a sus aliados en forma definitiva, armándolos y alimentándolos. Es la producción barata y abundante la que determina el standard de vida de un pueblo. Y es la producción la que concede la autoridad con que una nación puede asumir un papel directivo en los negocios mundiales. No la producción obtenida mediante los sistemas faraónicos, sino la que usa métodos de libertad y deja a cada cual la escogencia de lo que debe producir y cómo debe producirlo y venderlo. Es decir, la producción dentro de una economía libre.

El sacrificio infinito de los rusos no puede ser ideal humano. Trabajar doce y catorce horas diarias, sin la menor garantía y con salarios suficientes apenas para no morir de hambre, es sin duda demostración sublime de lo que puede un pueblo resuelto a defenderse de un agresor injusto, y a vencerlo. Esta anormal demostración de virtudes extraordinarias, pero efímeras , porque son contrarias a la naturaleza humana y cuya misma exageración producirá tarde o temprano una reacción catastrófica, no es signo de verdadera fortaleza, como la de Estados Unidos. Rusia, después de su maravilloso esfuerzo bélico, ha quedado casi aniquilada. Los Estados Unidos, en cambio, cubrieron los mares y los continentes de soldados y de marinos. Invirtieron centenares de miles de millones de dólares en gastos de guerra. Fabricaron aviones, cañones, tanques, buques, el radar y la bomba atómica, sin renunciar a ninguna de sus libertades ni disminuir su standard de vida. Los obreros declaraban huelgas cuantas veces lo creían justo. Los teatros y espectáculos públicos atraían millones de espectadores. Los trabajadores de todas las categorías ganaron mejores salarios que nunca, y las cajas de ahorro, al terminar el conflicto, están abarrotadas de dinero. La producción agrícola se triplicó, y el consumidor aumentó considerablemente su capacidad adquisitiva  y pudo en todo momento satisfacer ampliamente todas sus necesidades. Las reservas alimenticias acumuladas son enormes. Los Estados Unidos han salido de la guerra más ricos, más libres, más poderosos que antes. Todo ello es el resultado de la iniciativa individual en todos los ordenes de la actividad. El ejemplo de Rusia nos ha mostrado cómo un pueblo sabe luchar hasta más allá de las posibilidades humanas, y cubierto de sangre, mal herido, como un gladiador romano, tiene aun vigor para dar muerte a su adversario. Los Estados Unidos pueden también enorgullecerse del coraje y heroísmo de sus hijos; pero no son como ese gladiador vacilante. En todos los episodios de la guerra se mostraron fuertes, soberbios, seguros de sí mismos. Su patria les mandó a los campos de batalla dotándolos de todas las comodidades y seguridades apetecibles. En la retaguardia quedaban padres, hijos, esposas, novias, protegidos en forma completa y al abrigo de toda emergencia. Nada había de faltarles. En las batallas perdieron la vida muchos soldados, porque esa es la ley de la guerra; pero no fueron nunca víctimas del descuido, del abandono o de la miseria. Sobre ellos no velaba únicamente un Estado monstruosos, ciego a la piedad y atento a los resultados. Velaban millones de ciudadanos, que ejercían el derecho de protestar, de exigir para el miembro de familia movilizado un máximo de garantías que nunca le faltaron.

La victoria de los Estados Unidos y la posición dominante que ejercen hoy en el mundo, son el resultado de la libertad política y económica. “Soy ciudadano americano”, puede decir con más razonado orgullo que el romano, el hijo de los Estados Unidos.

Terminada la guerra los americanos se apresuraron a librarse de regulaciones y controles -que nunca limitaron abusivamente su iniciativa, y fueron más bien elementos de disciplina y de orden- para volver otra vez al goce pleno de la libertad, mediante la cual podrá este gran país ejercer sobre los demás la influencia benéfica a que tiene derecho, no solo por su poderío, sino por el buen uso que de ella ha hecho.

Estas observaciones encuentran su complemento, o mejor, su definitiva justificación, en el libro “El camino de la servidumbre”, por Friedrich A. Hayek, economista de renombre universal, quien pide a los partidarios del estatismo, a los socialistas y planificadores, que antes de seguir adelante con sus proyectos, que desorientan y atraen a multitudes ignaras, se detengan, examinen a fondo la cuestión, desapasionadamente, y comprendan cómo estas teorías, llevadas a la práctica, conducen inevitablemente al totalitarismo, tal como lo ejercieron Hitler, Mussolini e Hiro-Hito. No hay escape para esta conclusión. La economía dirigida es la base de la política dirigida. O sea del partido único, al servicio de un dictador. De esta manera, seis años de guerra catastrófica, millones de muertos, miseria infinita, centenares de ciudades destruidas y la bomba atómica, nos volverán a la situación que quisimos eliminar. Perecieron Hitler, Mussolini y el fascismo nipón; pero nada habrá cambiado. Los muertos seguirán mandando. La economía dirigida es el camino de retorno a la servidumbre.

Viernes 7 de septiembre de 1945

Transcripción del artículo “Libertad Política y Libertad Económica” del libro La II Guerra Mundial vista por CALIBAN. Páginas 377-378. Bogotá, 1988.

(No puedo cerrar esta transcripción sin dejar de pensar que El abuelo de Santos pudo entender que la libertad económica y la libertad política son principios claves para el desarrollo. Santos Montejo pudo ver como las ideas de Hayek eran las correctas, y aquellas que daban vía al colectivismo las equivocadas. ¿Que pensaría Santos Montejo de su nieto que vio con buenos ojos la venida de un economista intervencionista como Stiglitz? ¿Como vería que su descendiente trajera a un asesor comunista como Juan Carlos Monedero? ¿Aprobaría que el presidente Santos haya facilitado el ingreso a la política a un sangriento grupo terrorista marxista como las FARC, aún en contra de la voluntad popular que tanto defendió el mismo Calibán en vida? ¿Que pensaría de la frase de su nieto Juan Manuel en la que aseguraba que mercado hasta donde fuera necesario y Estado hasta donde sea posible?)